EU y China suspenden 'guerra' de aranceles

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EU y China suspenden 'guerra' de aranceles

Foto: Especial
Washington y Pekín acordaron suspender sus amenazas de imponer aranceles a productos de ambos países, un día después de acordar reducir el déficit comercial estadunidense con China

Washington. El secretario estadunidense del Tesoro, Steven Mnuchin, confirmó este domingo que Washington y Pekín acordaron suspender sus amenazas de imponer aranceles a productos de ambos países, un día después de acordar reducir el déficit comercial estadunidense con China.

"Por el momento nos pusimos de acuerdo para suspender los aranceles", dijo Mnuchin al canal Fox News.

Estados Unidos y China han suspendido su pulso comercial. Con la vista puesta en las espinosas negociaciones para la desnuclearización de Corea del Norte, ambos gigantes han decidido rebajar la tensión en el frente arancelario y, tras dos días de intensas reuniones en Washington, han hecho público un comunicado conjunto en el que Pekín acepta tomar medidas para reducir el déficit comercial de EU, cifrado en 375.000 millones de dólares en 2017. Como consecuencia, han acordado suspender, según anunció el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, las alzas tarifarias que amenazaban con desatar una guerra comercial planetaria.

“Para satisfacer las crecientes necesidades de consumo del pueblo chino y su necesidad de un desarrollo económico de alta calidad, China incrementará sus compras de bienes y servicios estadounidenses. Esto ayudará al crecimiento y al empleo en Estados Unidos. Ambas partes acordaron incrementos sustanciales en exportaciones agrícolas y energéticas estadounidenses”, señala la nota conjunta.

Esta cesión no implica que el conflicto haya quedado zanjado por completo. Pese a las buenas intenciones, no se han acordado aún cifras y la petición del director del Consejo Nacional de Economía, Larry Kudlow, de que China aumente las importaciones desde EU en 200.000 millones al año tampoco ha sido aceptada. Más que la paz, lo que se ha pactado en Washington son las condiciones para un armisticio. El diálogo continúa y ahora un equipo de Trump viajará a Pekín “para trabajar en los detalles”. “Ambas partes acordaron buscar la resolución de las diferencias comerciales y económicas de una forma proactiva”, indica el comunicado.

La distensión llega dos meses después de que Trump abriese la batalla. El pasado 23 de marzo, el presidente ordenó imponer al gigante asiático aranceles del 25% a importaciones por valor de 60.000 millones de dólares. El argumento de la Casa Blanca para dar comienzo a la guerra comercial es bien conocido. Trump considera que China se ha aprovechado de la apertura comercial estadounidense al tiempo que ha cerrado la puerta a sus productos. Así, mientras que China destina el 18% de sus exportaciones a EU (505.000 millones), el gigante asiático solo representa el 8,4% de las ventas al exterior norteamericanas (130.000 millones). El resultado es un déficit para EU de 375.000 millones. "El mayor de la historia", como señala Trump.

La andanada arancelaria de EU fue respondida en abril con otra similar por Pekín. Eran los primeros compases de lo que se esperaba un pulso a escala planetaria. Pero ambas superpotencias, visto lo acordado en Washington, han decidido evitar la sangre. Pekín ha admitido el desequilibrio y se ha mostrado dispuesto a aumentar las importaciones estadounidenses.

El jefe de la delegación china desplazada a Washington para las negociaciones, Liu He, dio a entender a los medios estatales de su país que, aunque las diferencias comerciales con Estados Unidos son profundas, se ha logrado evitar un mayor conflicto comercial a corto plazo. "Ambas partes no van a librar una guerra comercial y van a dejar de subirse los aranceles respectivos", aseguró a la agencia Xinhua, descartando por tanto la entrada en vigor de unas tarifas que hubieran afectado a un porcentaje significativo del intercambio comercial entre ambos países y que disgustaban a Pekín.

Liu dijo que China "contribuirá a los esfuerzos de Estados Unidos para reducir su déficit comercial", sin detallar cifras concretas que pudieran haber salido de las negociaciones.