Este es el único vegetal que todos los niños comen y es culpa de ¡Sus padres!

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Este es el único vegetal que todos los niños comen y es culpa de ¡Sus padres!

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Se presenta a los niños varios vegetales frescos que en teoría deberían estar comiendo regularmente pero, invariablemente siempre es la misma historia: los niños desconocen la gran mayoría de las verduras.

Tengo la fortuna de trabajar con niños en edad de educación básica y de pasar mucho tiempo con ellos, verlos jugar, socializar y desarrollarse. Observarlos en todas las situaciones del día a día nos permite, como educadores, detectar a tiempo cualquier situación que pueda afectar de manera negativa su desarrollo integral.

Uno de los momentos que nos arroja más información sobre el crecimiento del menor es el momento del almuerzo. Hace años este momento nos permitía ver sobre todo la manera de socializar del infante y el desarrollo de buenas maneras y modales, pero de un tiempo a la fecha, estos aspectos pasaron a segundo plano, hoy en día la manera de alimentarse ha captado la entera atención de los docentes.

Esto es lo que está sucediendo 
En una presentación rutinaria que se hace en las aulas sobre “el plato del buen comer” desarrollado por la Secretaria de salud se presenta a los niños varios vegetales frescos que en teoría deberían estar comiendo regularmente pero, invariablemente siempre es la misma historia: los niños desconocen la gran mayoría de las verduras. En una segunda parte de presentación, las verduras se presentan listas para que los niños las prueben y sucede que a los niños que aceptan experimentar los nuevos sabores y texturas, les gustan.

El problema radica como lo menciona la WebMD, en que los niños actualmente comen papás fritas más que ninguna otra verdura, de hecho, no conocen otras verduras.

La Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda el consumo de vegetales con cada alimento y como bocadillos diariamente y la investigadora Gandarvaka Miles de la Universidad de Carolina del Norte y la Escuela de Salud pública Global también menciona que en sus investigaciones “los padres reportan que sus hijos no consumieron ningún vegetal en los días que al azar, la investigadora indagó”.

Si has estado en algún restaurante de comida rápida, especialmente los que ofrecen hamburguesas, verás que los niños consumen primeramente las papas fritas, inclusive antes que la hamburguesa propiamente.

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Como profesionales de la educación, nos es también muy común ver que los chicos traen de casa como almuerzo, pizza, papas fritas y cualquier otro tipo de comida chatarra que consumieron en sus hogares.

Las verduras no son el único problema
La problemática de la alimentación también contempla dos productos básicos para los niños:

Leche
Los niños pequeños y la leche van de la mano en el ideario popular siempre, la leche materna es el primer alimento de cualquier ser humano pero este consumo se prolongó demasiado cuando “maternizamos” la leche de la vaca para dársela a nuestras propias crías.

Como si eso no fuera lo suficientemente dañino, hoy en día los pequeños tienen a su alcance una serie de productos lácteos llenos de azúcar y saborizantes artificiales por lo que la obesidad y otros problemas de salud están aumentando considerablemente entre los menores.

Jugos de frutas
Por increíble que nos parezca, con las frutas pasa lo mismo que con las verduras: los niños no las conocen en su estado natural, solo a través de ilustraciones que acompañan a los jugos procesados, que igualmente contienen cantidades escandalosas de azúcar, emulsiones y colorantes.

Cabe mencionar que estos dos productos los patrocinan los padres de familia sin límite ni restricciones, considerando erróneamente que son nutritivos.

¿Qué podemos hacer?
Seguir, lo mejor que podamos, las recomendaciones que la OMS da sobre el tema son:

  1. Alimentar con leche materna hasta los dos años
  2. No añadir sal o azúcar
  3. Comer al menos 5 piezas o porciones de frutas y verduras al día

La buena nutrición es una cuestión de hábitos que se inician en casa, no pongas en riesgo la salud de tus hijos por pereza y falta de organización en el hogar, el esfuerzo vale la pena.