Energía y ambiente en América del Norte

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Energía y ambiente en América del Norte

En relación con los acuerdos establecidos entre México, Estados Unidos y Canadá en el Plan de Acción de la Alianza Norteamericana sobre Clima, Energía y Ambiente, hay que reconocer que, si bien es positivo que se aborde desde una perspectiva regional el reto de combatir el cambio climático, algunos de los elementos considerados pudieran no ser adecuados para México y otros representan un gran reto.

Entre los aspectos positivos del Plan, se establece la meta regional de generar el 50% de la electricidad por fuentes limpias para 2025. Sin embargo, considerando que México mantiene su meta nacional de generar el 35% de energía eléctrica con fuentes limpias para 2024 y que Canadá enfrenta cabildeos internos a favor de los combustibles fósiles, el cumplimiento de esta meta recaerá en EU.

Un aspecto preocupante es que, de acuerdo con un comunicado de la Casa Blanca, para cumplir con la meta se habla de energía nuclear, así como de captura y secuestro de carbono. Al respecto, los compromisos nacionales previos a la Reforma energética obligaban al País a cumplir la meta con energías renovables, mientras la nueva definición de energía limpia señalada en la Ley de la Industria Eléctrica permite la participación de otras tecnologías con posibles impactos negativos en el medio ambiente.

México debe aplicar el principio precautorio y no utilizar esta tecnología hasta conocer cuáles son sus impactos en el ambiente y la salud.

En cuanto a los acuerdos para reducir el consumo energético, resulta urgente que en México se impulsen medidas para reducir la demanda de energía en sectores como el transporte, la distribución y transmisión de electricidad y la industria.

En lo que se refiere al sector Transporte, el documento enfatiza que se utilice Diésel de Ultra Bajo Azufre (UBA) y se establezcan estándares estrictos para limitar las emisiones vehiculares. Nuestro País tiene un enorme rezago en ambas materias.

La homologación de los estándares de vehículos ligeros a nivel regional representa otro gran reto. Mientras en México el binomio tecnológico es Tier 1/EUROIV, EU y Canadá entrarán en 2017 con tecnología Tier 3. Esto mantiene al País atrasado, con la consecuente pérdida de competitividad.

Se requiere también generar incentivos y mecanismos fiscales para promover la compra de vehículos más eficientes en cuanto al consumo de combustibles, así como homologar los estándares de eficiencia energética y los límites máximos permisibles para vehículos pesados. Ello permitiría a México contar con tecnologías más modernas y sus vehículos podrían cruzar la frontera norte para trasladar sus mercancías, haciendo más competitivo a este sector.