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En Viesca, Coahuila, hay un campo de exterminio en el desierto
VIESCA.- Dentro del pedazo de tierra acordonado con cinta amarilla que dice “PGR Criminalística” en un paraje apartado del municipio de Viesca, unas 15 personas vestidas con trajes blancos llamados tyvek, buscan huesos de personas en el desierto coahuilense.
De un lado de la zona cercada, un grupo limpia la tierra de los huesos y del otro, bajo una carpa, cargan tinas atiborradas de tierra para cribar y clasificar los restos óseos, quién sabe de qué parte del cuerpo son. Lo que saben es que fueron asesinados, mutilados y quemados por Los Zetas cuando la violencia arreció en La Laguna.
Los cientos de huesos se irán a un análisis genético y si el fragmento óseo no está tan carbonizado se le podrá extraer un perfil genético.
La zona era usada como campo de exterminio de los sicarios.
Silvia Ortiz, la cabeza del Grupo Víctimas por sus Derechos en Acción (VIDA), se convirtió en buscadora cuando desapareció su hija Silvia Stephanie Sánchez Viesca Ortiz, Fanny, el 5 de noviembre de 2004, a la edad de 16 años.
Su búsqueda, solitaria y sin eco se volvió colectiva con la “guerra contra el narcotráfico”, pues los casos de desaparecidos se dispararon hasta llegar oficialmente a los más de 40 mil en el País.
En tres años han encontrado 24 zonas de exterminio en los municipios de La Laguna.Han hallado tantos huesos mutilados y calcinados, que después de los 100 mil restos óseos, las autoridades concluyeron que en lugar de contarlos era mejor pesarlos.