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El tema pendiente de la pandemia: la educación pública
Esta semana nos volvió a sorprender Andrés Manuel López Obrador con la designación de la nueva secretaria de Educación Pública, Delfina Gómez Álvarez.
No sé a ustedes, pero después de Marcelo Ebrard, Esteban Moctezuma era de las pocas piezas del gabinete que me daba una “esperanza”. Recordemos quién es Esteban Moctezuma brevemente: ha estado en el servicio público (senador, secretario de Gobernación, secretario de Desarrollo Social), antes de llegar a la SEP estuvo poco más de una década encargado de Fundación Azteca, sí, la Ricardo Salinas Pliego, que tiene más de dos décadas trabajando (por su cuenta) la educación como estrategia de movilidad social y le ha salido muy bien con los Planteles Aztecas.
Ahora bien, ¿quién es Delfina Gómez? Probablemente el recuerdo más cercano que tengo es como candidata al gobierno del Estado de México en el 2017. Fue alcaldesa de Texcoco por el Partido del Trabajo y Movimiento Ciudadano. En el 2015 fue electa diputada federal por Morena, y en el 2018 fue elegida senadora, pero pidió licencia para ser superdelegada en el Estado de México. Cabe resaltar que es maestra de profesión, ha estado frente a grupo y como directora a nivel primaria. Tiene experiencia sindical de poco más de 20 años. En otras palabras, es la primera mujer normalista frente a la Secretaría con fuertes vínculos con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), incluso se dice que es el SNTE quien la ha apoyado en todas sus campañas.
¿A qué SEP llega Delfina?
Los retos de la SEP son enormes en tiempo de pandemia; enlisto tres, no limitativos:
Se dice que (no hay una cifra oficial) el 20 por ciento del alumnado actual, no han tenido contacto con docentes y directivos, es decir, después de marzo que se dio el #QuédateEnCasa no han seguido con sus tareas o en comunicación con maestros. Aunado a este número, se contempla una deserción escolar del 10 por ciento por la crisis económica a causa de la pandemia y otros factores sociales (violencia, embarazo de adolescentes, etc.). En resumen, hablamos de un 30 por ciento de los 25 millones, es decir, no sabemos qué ha pasado con los 7.5 millones –en números redondos– de estudiantes en estos 8 ó 9 meses en términos escolares.
Otro reto importante es la calidad de la educación que están recibiendo las niñas y niños (pensemos solamente en educación básica, primaria y secundaria) con “Aprende en Casa” (el programa del Gobierno Federal que se transmite por televisión abierta). Imaginemos el caso de Juan y María que en marzo de 2020 estaban en primero de primaria. Sus padres y familiares han hecho todo lo posible para que vean “Aprende en Casa” y hagan todas las actividades. Sin embargo, María aún no puede leer como debería en casi la mitad del ciclo escolar en segundo de primaria (hoy, diciembre de 2020), ni Juan ha terminado de comprender las sumas y restas, así volverán a la escuela (cuando eso vaya a suceder, imaginemos que será en agosto de 2021), María y Juan entrarán a tercero de primaria donde se supone que les enseñarán las tablas de multiplicar, divisiones y a escribir más de un párrafo, cuando aún no pueden sumar ni restar o leer una oración completa.
Por último, pero no menos importante, está el tema de la convivencia social. La escuela es el lugar donde aprendemos que existe alguien más que nuestra familia, aprendemos las reglas y su importancia, y básicamente aprendemos a vivir en comunidad. Sin escuelas, todas las niñas y niños no sólo están perdiendo conocimientos, también están perdiendo la capacidad de desarrollar habilidades sociales que son primordiales como competencias en esta sociedad contemporánea.
Señor Presidente, la Secretaría de Educación Pública no puede ser una moneda de cambio político, y en plena pandemia menos. Las consecuencias que traerá consigo la ausencia de políticas claras sobre el tema educativo no las conoceremos probablemente hasta dentro de 10 o 20 años. De lo que sí podemos estar seguros es que está en juego el desarrollo de una generación completa de mexicanas y mexicanos que tendrán que luchar por su espacio en un mundo globalizado cada vez más competitivo.
Le deseo el mayor de los éxitos a Delfina Gómez, en verdad espero que tenga la visión necesaria para enfrentar los problemas mayúsculos que tiene hoy la Secretaría de Educación Pública.
@garciacecy_