El salvaje nuevo mundo de la belleza masculina

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El salvaje nuevo mundo de la belleza masculina

La verdadera definición de la masculinidad moderna es tema constante de debate, pero en ninguna parte hay un cambio más evidente en cuanto a las actitudes que en la tendencia cada vez mayor de usar maquillaje entre los hombres. Exploramos la nueva era de la autoexpresión.
El maquillaje puede funcionar más como joyería para la piel o como una forma temporal de tatuaje”.
Terry Barber, Director Artístico de M?A?C

CIUDAD DE MÉXICO.- Hace diez años, la mayoría de los hombres se habría reído ante la idea de usar cremas hidratantes. Ahora estamos empezando a ver el comienzo de algo completamente diferente. El ascenso de la nueva tribu de belleza masculina -una que no tiene miedo de usar el maquillaje como una forma de expresión personal, más que sólo como un potenciador de belleza.

En Japón nuevas tendencias como el Genderless Kei -donde los chicos llevan el cabello teñido, lentes de contacto, esmalte de uñas y 
maquillaje- están saliendo a la superficie. Luego tenemos a los expertos en belleza preadolescentes, con miles de seguidores, como el chico de 16 años Looking for Lewys, o Barbiegutz de 17 años, quienes representan una nueva cara y una aproximación experimental en el campo de la belleza.

Al mismo tiempo, el mercado principal de la belleza masculina está creciendo. Mrporter.com, que vende de todo, desde el corrector cosmético Tom Ford Beauty hasta un cepillo con sistema sónico de limpieza profunda de Clinique, reportó un crecimiento del 300% en los productos de belleza y de aseo personal masculinos en 2015. En China, el crecimiento de los artículos de tocador para hombres ha superado año con año el 20% desde 2010.

La belleza masculina ya no es un tema tabú. El lenguaje alrededor de ella ha cambiado. Hay un enorme mercado potencial para la innovación. En tanto que plataformas como Instagram y YouTube sigan conectando a millones de personas en todo el mundo, lo que parece una estética enrarecida -normalmente encontrada entre los miembros de la Generación Z- se volverá indudablemente mucho más predominante y normalizado.

 

“Siempre ha habido chicos que usan maquillaje, sólo que ha sido una tendencia underground”, dice el diseñador de moda Matty Bovan, quien normalmente usa cremas humectantes, corrector facial, primer para sombras de ojos, sombras, un espectro colorido de máscara para pestañas, un toque de rubor, lápiz labial y un raro lunar falso. “Ahora con los teléfonos todo está documentado. Al verlo, las personas se pueden inspirar, lo cual siempre es positivo”.

No se trata sólo de maquillaje. Muchos están llevando las cosas al siguiente nivel, experimentando con las culturas Decora y Kawaii. Jakob Kasimir estaba estudiando fotografía en Berlín, cuando se hartó de buscar a su modelo masculino perfectamente 'loco'. Entonces, en su lugar creó a Candy Ken, un rapero -cuyo look se complementa con stickers de Hello Kitty, lentes de contacto color rosa y cejas de color rosa también- que desde entonces fue impulsado por Nicola Formichetti, y, por supuesto, amado por Jeremy Scott.

“El Internet está ayudando a que todos sean de mente más abierta porque ahí no se pueden ocultar las cosas”, explica Candy Ken. “Estoy seguro de que siempre hubo hombres que amaban el maquillaje, pero que no podían expresarse. Con Instagram y otras plataformas sociales por fin podemos disfrutar y ver gente así. Ayuda a todos y por supuesto motiva a los que ya tienen esa pasión”.

Día tras día, Bovan y Candy Ken todavía pueden recibir algunas miradas extrañas por la calle y, por desgracia, también ganarse algunos enemigos, pero las grandes marcas están empezando a reconocer y potencializar a estos primeros usuarios -ya sea mediante el desarrollo de nuevas líneas para hombres o el cambio de los mensajes que emiten.

El Internet está ayudando a que todos sean de mente más abierta porque ahí no se pueden ocultar las cosas”.
Candy Ken.

MAC, por ejemplo, se puso a trabajar con los it boys superestrella de NY Peter y Harry Brant para crear una nueva gama que incluye sombras neutras, correctores, crayones de labios y brochas para contorno. “Nuestro lema es: 'Todas las edades, todas las razas, todos los sexos”, le explica a i-D Karen Buglisi-Weiler, Presidenta Global de M.A.C.

El gigante de la industria cosmética también ha ayudado a promover documentales que exploran los problemas que enfrenta la comunidad trans, y a recaudar fondos que ayuden a mejorar sus vidas. Jenner tiene su propio lápiz labial MAC de edición especial llamado Finally Free, donde el 100% de las ventas son para la Iniciativa Transexual del MAC AIDS Fund.

“Todo se trata acerca de borrar los límites entre lo masculino y lo femenino”, dice el Director Artístico de M?A?C, Terry Barber, quien señala la tendencia hacia la neutralidad de género en las colecciones de esta temporada en London Collections: Men.

Diseñadores como Sibling, J.W.Anderson y Charles Jeffrey mezclan sus líneas de ropa femenina y masculina, o prestan poca atención a las nociones tradicionales de lo que es un atuendo masculino y uno femenino, representando la belleza masculina y la femenina como una sola unidad. “Profundizar las cejas, recargar los ojos y enrojecer la piel dio origen a un tipo muy nuevo de preparación de género unificado”, dice Barber. “Chicos hermosos y chicas guapas”.

Por lo que tiene bastante sentido buscar las próximas tendencias de belleza masculina en el mercado femenino -donde las influencias se están alejando rápidamente de la idea de perfección. En lugar de eso, el maquillaje es visto como una forma de expresión personal. “El maquillaje puede funcionar más como joyería para la piel o como una forma temporal de tatuaje”, explica Barber. “Enfocarse simplemente en ojos, pestañas y labios en realidad forma parte más de una formula femenina, en tanto que los adornos con maquillaje utilizados en otras formas se sienten más como algo que no tiene género y que es más expresivo”.

Para ser honesto, yo siempre digo que el maquillaje es 90% personalidad y 10% aplicación”
Liberty, vlogger

No todo el mundo se volverá loco con sombra de ojos luminiscente por la noche. Pero, una vez más, ¿quién hubiera pensado hace algunos años que la depilación masculina -sí, se trata 'jardín masculino'- se convertiría en una afición normal para los hombres?

El artista de maquillaje y YouTuber de belleza Jordan Liberty, conocido por sus tutoriales sobre cómo crear los looks de Studded Sugar Skull o Simple Rose Smoky Eyes, señala que él mismo ha atravesado varia fases de la belleza masculina.

“El corrector y yo nos hicimos amigos por primera vez en la secundaria, durante mis incómodos años de acné”, dice Liberty, señalando que eso aumentó su confianza. “Hoy en día uso mucho más maquillaje en mis videos de YouTube que en la vida real, pero nunca salgo de casa sin hacerme algunas mejoras”.

Liberty ahora ve a muchos más hombres heterosexuales interesarse en el maquillaje y el arreglo personal. “Es bastante impresionante”, dice Liberty. “Me encanta que nuestra idea de masculinidad se está volviendo mucho más segura y realmente está descendiendo del clásico arquetipo. La auto expresión ya no es sólo para 'mariquitas'; es para todos”.

Sin embargo, todavía hay un gran obstáculo, o preocupación, para los hombres interesados en la belleza. “Me preguntan constantemente cuál es la 'mejor' elección de color para complementar un determinado color de ojos, tono de piel, o atuendo”, explica. ¿Su consejo? “Para ser honesto, yo siempre digo que el maquillaje es 90% personalidad y 10% aplicación”.
Incluso Shiseido, usualmente vista como una de las marcas japonesa más conservadoras, recientemente captó la atención de todos con High 

School Girl?, una campaña pensada para la audiencia de la Generación Z, en la cual un salón de clases lleno de hermosas estudiantes muy arregladas -alerta spoiler- resulta ser un salón lleno de chicos completamente maquillados.

Esto es señal de un cambio en la forma de pensar, un cambio donde un régimen de belleza es más que sólo jabón y agua para el mercado masculino masivo. En otras palabras, el maquillaje ya no es visto como algo vano o afeminado.