El factoring y el confirming, la mejor forma de evitar el estancamiento de tu negocio

A continuación vamos a hablar acerca del factoring y del confirming, dos alternativas fantásticas que nos van a ayudar considerablemente a sacar nuestro negocio adelante y a realizar o recibir pagos con la máxima celeridad

Vivimos en tiempos difíciles, de manera que es habitual que nuestra empresa se vea ralentizada por pagos que tardan demasiado, o incluso tengamos que cumplir con nuestras responsabilidades y no consigamos hacer frente a un pago determinado por cualquier razón con el consiguiente riesgo de acabar en una lista de morosos como podemos ver en este post. Sea cual sea nuestro problema, tanto si queremos pagar las facturas de nuestros proveedores lo antes posible como si necesitamos cobrar nuestras facturas a los clientes que tienen pago aplazado, el factoring y el confirming son las mejores alternativas que tenemos a nuestra disposición.

Qué es el factoring y qué beneficios tiene para mi negocio

En primer lugar vamos a comenzar con el factoring, que básicamente es un servicio a través del cual vamos a poder seguir adelante con nuestro negocio sin miedo a que el pago pospuesto de las facturas de nuestros clientes suponga una merma a la hora de seguir reinvirtiendo en la empresa

Uno de los mayores problemas de cualquier negocio es la falta de liquidez, pero esta no se debe única y exclusivamente a que no se tiene un volumen de ventas adecuado, sino que en muchos casos deriva de la necesidad de posponer los pagos de determinados clientes, lo que significa que, si las ganancias llaman con un margen muy ajustado, nos podemos ver en la situación de que no disponemos del suficiente dinero para poder seguir invirtiendo en nuestro negocio.

Esto ha hecho que muchas empresas se vean obligadas a cerrar la persiana, pero para poder evitarlo existe una alternativa que es el factoring, de manera que básicamente lo que hacemos es contar con una empresa intermediaria gracias a la cual vamos a cobrar las facturas en el mismo momento en el que las emitimos, lo que significa que, si nuestro cliente está autorizado para realizar el pago a 30 días, 60, 90, 120 con los que se hayan acordado, podrá seguir pagando con posterioridad mientras que nosotros dispondremos del dinero desde el primer momento.

A cambio tenemos que pagar una pequeña comisión, cuyo porcentaje irá ligado a la solvencia y confianza generada por la empresa cliente, por lo que, si tratamos con clientes serios y cumplidores, la cantidad se puede reducir hasta el 0,35%, mientras que el porcentaje se verá aumentado si optamos por trabajar con clientes cuyo riesgo sea más elevado.

Conoce el confirming, la mejor forma de pagar con la máxima antelación

Por otra parte también tenemos el confirming, que es otra modalidad a la inversa del factoring, y de hecho es también conocido como reverse factoring.

En el caso del factoring cobramos con antelación las facturas que habíamos emitido nuestros clientes, mientras que en el caso del confirming lo que ocurre es todo lo contrario, es decir, el intermediario será el que se encargará de pagar nuestras facturas con lo que dispondremos de un plazo más largo para poder abonarlas.

Es muy importante tener en cuenta que en estos casos vamos a conseguir una ventaja primordial que es el hecho de que vamos a quedar muy bien con nuestros proveedores a la vez que podemos seguir trabajando con ese dinero que todavía no hemos utilizado para pagar, realizando una inversión anticipada nuestro negocio que nos permitirá no sólo mantenerlo en funcionamiento, sino incluso darle un buen empujón para seguir creciendo y tener cada vez más oportunidades de poder alcanzar un mayor volumen en nuestra cartera de clientes.

De entre las ventajas del confirming tenemos el ahorro administrativo, una mayor capacidad de negociación puesto que podremos disfrutar de descuentos por pronto pago aunque no lo hayamos pagado todavía nosotros, dispondremos de más liquidez, una mayor seguridad, sin aumentar el riesgo bancario, etc.