Dulce, suave y repleto de fresas: recetas hogareñas para preparar según la ocasión
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Dulce, suave y repleto de fresas: recetas hogareñas para preparar según la ocasión
Jerrelle Guy
Hay algo muy hogareño acerca de un postre tibio tan suave que debes servirlo con un gran cucharón y en un tazón hondo. Hay un par de recetas que podrías tratar de preparar, dependiendo de la ocasión.
Una es el “spoonbread” o pan de cuchara, un platillo sureño que por lo general es salado y en ocasiones dulce. Para prepararlo, debes mezclar harina de fécula de maíz cocinada por completo o parcialmente en una mezcla para pastel, después debes aligerarla con claras de huevo batidas. Obtendrás una mezcla grumosa y granulada como la del pan de elote, pero con la consistencia suficiente para tomarla a cucharadas, como si fuera pudín. Debes reservar este postre que se acostumbra comer en fechas especiales para una fiesta “de traje”.
También está el pastel de pudín, que con frecuencia se prepara vertiendo líquido hirviendo sobre la masa justo antes de meterla al horno, en ocasiones con un baño maría humeando debajo. Esto daría como resultado un pastel increíblemente esponjoso en la parte superior y suave y cremoso en la parte inferior. Es el proyecto perfecto para un fin de semana.
No obstante, si es miércoles, y estás a solas, o con un amigo cerca, tienes la opción de preparar este pastel de cuchara. Tan amorfo como sus primos, su nombre proviene de la manera en la que se sirve: con cuchara para tomar los bordes crujientes y el centro ligeramente horneado en una porción. Es menos quisquilloso, pero te satisface de igual forma.
La mezcla se incorpora de inmediato, solo se necesita una taza de harina, un poco de mantequilla derretida, azúcar morena, leche, polvo para hornear y un poco de sal. Una vez que los ingredientes básicos están incorporados en un tazón, la mezcla se transfiere a un recipiente engrasado con mantequilla. Adoptará la forma de cualquier recipiente en el que lo hornees, pero con ligeras variaciones en el tiempo de cocción, por supuesto. Si prefieres porciones más pequeñas y atractivas, la receta funciona bien dividida en dos recipientes de cerámica poco profundos de 425 gramos, redondos o cuadrados, no hay diferencia.
Luego se cubre la superficie con fresas recién machacadas, lo que le da a la mezcla su color y sabor vibrantes, pero produce suficiente líquido para mantener el pastel al vapor mientras se hornea. El pastel es maravilloso cuando se sirve al natural de esta manera, pero también puede adoptar un estilo más cálido si le espolvoreas jengibre o cardamomo, o incluso puedes darle un toque salado agregando un poco de albahaca picada y unas gotas de jarabe balsámico.
Al igual que el pan de cuchara, está pensado para servirse caliente y también para servirse junto con un acompañamiento. En este caso, siempre debe servirse con una porción generosa de helado de vainilla. Tu noche se completa una vez que reúnes el pastel tibio con un cremoso helado.
Receta: Pastel de cuchara con fresas
Tiempo de preparación: 30 minutos, más el tiempo de enfriamiento
Rinde: 4 porciones
1/2 taza (115 gramos) de mantequilla sin sal (una barra), derretida, más la que usarás para engrasar
5 onzas (145 gramos) de fresas descongeladas o frescas y deshojadas (una taza aproximadamente)
2/3 de taza (150 gramos) de azúcar morena
1/2 taza (120 mililitros) de leche entera a temperatura ambiente
1/2 cucharadita de sal kosher
Una taza (130 gramos) de harina de trigo
Una cucharadita de polvo para hornear
Helado de vainilla para servir
1. Calienta el horno a 175 grados Celsius y engrasa con mantequilla un recipiente para hornear de 20 centímetros (redondo o cuadrado). Apártalo.
2. Con las manos o la parte posterior de un tenedor, machaca las fresas para extraer el jugo e incorpora un tercio de taza de azúcar morena. Aparta.
3. En un tazón mediano mezcla la mantequilla derretida, el tercio de taza restante de azúcar morena, la leche y la sal, y luego incorpora la harina, el polvo para hornear y sigue removiendo hasta que la mezcla tenga una consistencia suave. Transfiere la mezcla (no es mucha) al recipiente para hornear engrasado y distribuye uniformemente hasta las esquinas.
4. Añade las fresas y sus jugos sobre la superficie de la mezcla para pastel. Mete al horno y hornea durante 20 o 25 minutos, o hasta que introduzcas un palillo en el centro y salga limpio. Saca del horno y deja enfriar de 3 a 5 minutos antes de servir con un cucharón en tazones. Sírvelo tibio acompañado de helado.
c.2020 The New York Times Company
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