Día de la Independencia: Contraataque
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Día de la Independencia: Contraataque
El fin de semana del 4 de julio de 1996 se estrenó en los Estados Unidos la que sería no sólo la película más taquillera de la temporada veraniega sino de todo aquel año.
Esta fue la superproducción “Día de la independencia” (“Independence Day”), cinta con la que el cineasta alemán Roland Emmerich se catapultó a las grandes ligas de Hollywood por su muy atinada combinación de propaganda patriótica que tanto les gusta a los gringos (y todavía más en el contexto del festejo de su día de independencia) sino porque su nueva confrontación bélica sería en contra de unos mortíferos extraterrestres ... sin meternos a toda la simbología subliminal que desde entonces, y más con Will Smith de protagonista, también de la subsecuente “Hombres de negro” (Barry Sonnenfeld, 1997) donde todos los “aliens” son los malos … y hasta pudieran estar disfrazados de ilegales mexicanos, a los que por encarnar una amenaza inminente hay que aniquilar.
Así fue como “Día de la independencia” se convirtió en la película palomera perfecta de aquel verano desde su primera secuencia, cuando al ritmo de la rola ochentera de R.E.M. “It´s the end of the world as we know it” nos invitaba a una orgía audiovisual de destrucción que incluía ver volar a la Casa Blanca en mil pedazos en lo que Vivica a. Fox se salvaba se morir con todo y perro en un túnel de Los Ángeles o Will Smith, recién desempacado de su primer gran vehículo estelar que fue “Dos policías rebeldes” (Michael Bay, 1995) fue el héroe perfecto para todo espectador no sólo norteamericano sino de todo el mundo con toda la autoridad para enfrentar a puñetazos a un extraterrestre y más.
Con ese éxito que consolidó a Will Smith como el héroe de acción por excelencia cuando menos de la segunda mitad de la década de los 90, nadie hubiera dudado de una obligada secuela … el problema es que se tardó dos décadas en llegar y más que nada porque Emmerich, después de aterrizar en un nivel de poder en la Meca del Cine a la altura de colegas de la talla de George Lucas, Steven Spielberg, James Cameron o J.J. Abrams desde su película siguiente a “Día de la independencia” que fue la decepcionante “Godzilla”, de 1998, hasta su fallido intento de hacer cine “serio”, ya aceptando abiertamente su homosexualidad, con “Stonewall”, del 2015, sobre el origen del mes del orgullo homosexual en 1969, lo más seguro que tenía era retomar esta franquicia para subsistir.
En ese contexto se estrenó el fin de semana pasado en México de manera simultánea con Estados Unidos “Día de la independencia: Contraataque”, en la que se supone también han pasado justo dos décadas en tiempo “real” del ataque extraterrestre de la primera, y aunque son inclusive políticamente correctos al presentar a una mujer presidenta interpretada por Sela Ward estamos en un mundo sorpresivamente futurista, pacífico y tolerante entre las naciones (ajá) que gira alrededor de un aparente triángulo amoroso interracial que según lo dictó la taquilla del pasado fin de semana al parecer ni interesó a los públicos de “millenials” con todo y que uno era el hermano de Thor, Liam Hemsworth (de la saga de “Los juegos del hambre”) y mucho menos el sustituto de Will Smith, Jessie T. Usher.
Lo más triste no es solo la ausencia Will Smith por haber optado sabiamente por “Escuadrón suicida” sino que Jeff Goldblum, Bill Pullman o Vivica A. Fox regresen a hacer participaciones tan intrascendentes que no importa si desaparecen en pantalla a cinco minutos de su primera aparición, ni que destruyan ciudades como Londres mejor en “Londres bajo fuego” que aquí. Evítela como la plaga.
Comentarios a: alfredogalindo@hotmail.com; Twitter: @AlfredoGalindot