De cuento: el INE y la normalización de la violencia

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De cuento: el INE y la normalización de la violencia

Parece un mal cuento pero ocurre y hay que quitarse la suciedad de los oídos, esto, como un acto diario de temporada. No hablo de la cerilla, ni del polvo, ni de los diálogos de las telenovelas mexicanas; hablo de los mensajes dolosos que enarbolan todos los partidos políticos que, como bien refiriera el portal noticioso sinembargomx, son narrativas de discordia y odio disfrazados de campañas. 

Mientras grupos ciudadanos exigen a autoridades un ambiente libre de violencia tanto a nivel privado como público, y se instauran leyes que permitan identificar los entornos y la convivencia hostiles, apurados por denuncias de una violencia se expande como llamarada en el cuerpo social, los actuales mensajes de campañas no merecen para el Instituto Nacional Electoral, su finalización. 

¿Es que acaso no se reproduce con este tipo de mensajes violentos, la división, el odio y la gresca? ¿Será que no le importa al INE un entorno saludable? Pareciera que el ambiente de violencia en lo público y lo privado que se reproduce en estos mensajes, es habitual para el INE. Si esto es así, se deja así a la ciudadanía expuesta a la normalización de la violencia. 

Esto es grave pues ese es el nivel de discurso y de debate que se escucha y que se internaliza en el cuerpo social. Y es más grave que se haga con dinero pagado por los mexicanos. 

¿Acaso a los consejeros del INE les beneficia esta descomposición lingüística y visual? ¿En qué? Mientras este tipo de agresiones disfrazadas de campañas se permiten, las tasas de violencia en México van a la alza: de diciembre de 2018 a enero de 2021, hay un promedio diario de homicidios dolosos de al menos 97 personas cada día, esto representa 4 homicidios intencionales cada hora.

La violencia es un fenómeno que idealmente puede combatirse desde todos los frentes posibles, que sin duda tienen un centro indiscutible: el entorno familiar. Aún y cuando es multifactorial -y con este adjetivo puede excusarse el INE-, lo cierto es que los consejeros al ser omisos ante estos comunicados a los que expone a la ciudadanía, mucho dicen [sin enunciarlo] de la formación ética de todos los involucrados. 

Al INE, que en este caso le toca ser el “árbitro”, es un árbitro que ha demostrado falta de sensibilidad al no incluir en sus factores de análisis la violencia contra las mujeres, en el  caso específico que todos conocemos. Y si unimos esta aparente inocente omisión, con la omisión actual de no detener los mensajes violentos de las campañas políticas, estamos frente a la instauración de un régimen que no solo normaliza, sino que promueve el entorno violento en este país. 

¿Estos insalubres modos de expresión, seguirán alimentando el medio ambiente nacional? ¿Esto se permite porque “así es México” y qué más da que alguien se exprese agresivamente? Esta violencia es algo que al parecer debe ser incluso sostenida y financiada por el dinero de los mexicanos. ¿El cuento mal contado debe continuar?

claudiadesierto@gmail.com