Cuando la belleza acaba

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Cuando la belleza acaba

‘En su juventud Camilo Sesto tenía un rostro tan bello que por momentos recordaba al de una mujer’

1.- Apareció, después de mucho tiempo, Camilo Sesto en rueda de prensa para anunciar sus novedades discográficas. Y como era de esperarse, nadie puso atención sobre lo que el señor tenía que decir sobre su música. En vez de eso, los camarógrafos de los medios de comunicación convocados se dedicaron a hacer acercamientos extremos al rostro del cantante, mientras sus compañeros reporteros lanzaban cuestionamientos feroces respecto a los procedimientos estéticos a los que evidentemente se ha sometido el entrevistado en los últimos años. Frente a la imagen de un hombre de casi 70 años de edad quien luce una larga, sedosa y oscura cabellera enmarcando un tenso rostro pálido que parece la máscara de una tenebrosa estatua de cera, ese tema parecía el más obvio de abordar.

2.- Y después, con un cinismo sobrecogedor que no habíamos visto desde que Catalina Creel negaba todos los asesinatos que cometía en Cuna de lobos, Camilo Sesto declaró: “No tengo ni tiempo para pensar en esas frivolidades. ¿En mi rostro? ¿De dónde? No he tenido ni tiempo ni ganas. Ya tengo bastantes cirugías, de hígado, prótesis en el pie…”, para luego agregar: “La sorpresa se la llevan ellos (los medios), porque yo sí estoy acostumbrado a verme todos los días… No sé qué me ven de diferente, los años pasan y todos los días para todos igual. No debería ser así, pero la gente compara sobre todo a compañeros de una misma edad y unos están gordos, a otros se les han caído los dientes y a mí eso no me ha pasado”.

3.- ¡Por piedad! No es el hecho de someterse a cuantos procedimientos estéticos se le ocurran lo que provoca tanto revuelo, sino el negarlo con esa intensa terquedad. Vamos a darle el beneficio de la duda y aceptar que lo que lleva en la cabeza no es injerto capilar sino una espectacular peluca, eso descarta una sola cirugía pero ¿y el rostro? Liso como recién planchado, con los pómulos hinchados y las expresiones faciales reducidas al mínimo, no es la cara que deba tener de manera natural un hombre de siete décadas. Insisto: que se haga lo que le de la gana, ¡está en todo su derecho!

4.- Sin embargo, hay una palabra clave que debemos considerar en el tema de Camilo Sesto y en todos los casos de personas que tratan de aferrarse a la juventud con uñas y dientes: dignidad. Llevar la sabiduría que otorga la vida al vivir muchas décadas, con la frente en alto y el donaire de los que se aman a si mismos, es el mejor modo de lucir hermoso hasta el último día de vida. Es verdad que en su juventud Camilo Sesto tenía un rostro tan bello que por momentos recordaba al de una mujer. Pero esos años han quedado atrás y debería concentrarse en presumir su talento y su voz que por cierto ¡sigue intacta! Con tanto revuelo causado por su físico, nadie presta atención a esta cualidad tan importante que lo distingue de mayor parte de las personas de su generación.

5.- “Soy asexual, como los angelitos” dijo Ana Gabriel antier cuando presentó su concierto en la capital del estado de Nuevo León. Evidentemente harta de que todo el tiempo le cuestionen sobre su sexualidad, ahora dice que se mantiene alejada de las prácticas sexuales. Yo lo único que creo es que si Ana Gabriel tuviera en estos momentos 20 ó 25 años de edad, sencillamente diría a todos: “Sí señores, soy lesbiana y esta hermosa mujer a mi lado es mi novia”. Pero la intérprete de ‘Ay, amor’ está apunto de cumplir 60 años de edad y pertenece a una generación en que eran muy mal vistas todas aquellas las situaciones que fueran distintas a las relaciones monógamas entre un hombre y una mujer.

6.- En cierta manera Ana Gabriel es igual que Camilo Sesto, la única diferencia es que mientras uno se niega a perder la frescura de la juventud, la otra se aferra a la imagen de mujer tradicional. También María Guadalupe Araujo Yong, (verdadero nombre de Ana Gabriel) no quiere ver algo que resulta claro como el agua: la mayor parte del público asume que a ella no le atrae la idea de establecer relaciones con varones. ¡Y nadie la condena por ello! A su edad y con su lugar más que establecido en el firmamento de las estrellas musicales, no le perjudicaría para nada aclarar un par de cosas respecto a sus preferencias y vida personal.

7.- ¡Al contrario! Gracias a su edad y a su estilo único, Ana Gabriel se convertiría en ejemplo para todos los de su generación y también para los jóvenes que deben aprender a ser auténticos y a amarse a sí mismos, sin importar sus características físicas, creeencias, nivel socioeconómico o preferencias. Sin embargo, al final del día, también se entiende la posición de la señora. Toda una vida de vender cierto personaje y haber sido educada del modo en que sus padres consideraron era el mejor, es lo que la convierte en la mujer que ahora es. Aunque también es verdad que eso no la va a librar de los eternos cuestionamientos de la prensa y de sus admiradores.