Crónica de un fraude anunciado

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Crónica de un fraude anunciado

Novela dedicada a doña Gabriela de León Farías, consejera presidenta del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), instituto debutante del que se ha descubierto un secreto escandaloso; ya no es virgen.

Y esa pérdida de virginidad de nuestra institución es, como en la novela del genio de Aracataca, una fatalidad que derivó en un crimen consumado el 4 de junio pasado: la muerte anunciada de la democracia en un pueblo que llegó a ser conocido, precisamente, como la “Cuna de la Democracia”.
Y aquí el protagonista de esta novela no es un tal Santiago Nasar, sino que su nombre es Ramiro Pérez Arciniega, y el pueblo de la tragedia no es Manaure, sino Parras de la Fuente, el pueblo de las urnas mágicas, las que llegaron solitas caminando al Comité Municipal Electoral.

Pero hace falta describir un poco el contexto en el que se desarrolla esta trama ocurrida en ese pueblo donde viven los pobres más felices de la tierra, que por años se han tragado las falsas promesas de Evaristo Madero Marcos, un cacique ladrón y analfabeta que dice tener en Parras derecho de pernada.

Lo cierto es que Evaristo Madero Marcos, los sicarios del IEC y el Partido Verde Ecologista de México han convertido a este pueblo en la “Tumba de la Democracia”, por el fraude electoral y la virginidad desflorada del IEC, que pretende imponer como dictador municipal a un cacique de Parras, y de apellido Madero para acabarla de amolar.

Y así como todos los habitantes de Manaure conocían el día, la hora y a los asesinos de Santiago Nasar, así también en Parras de la Fuente todos conocían los pormenores del crimen democrático que estaba preparando el IEC, usando a sus testaferros del Comité Municipal Electoral.

Y es que los sicarios de esta trama fueron habilitados por el IEC de doña Gaby de León, ese IEC convertido desde el 4 de junio pasado en peso muerto del Instituto Nacional Electoral.

Veamos, pues, los nombres de los sicarios del IEC que atentaron contra las aspiraciones democráticas de Ramiro Pérez Arciniega, el candidato que luchó contra el cacique Evaristo Madero Marcos y los viciosos del Partido Verde en Parras.

En primer lugar tenemos a Flavio Fernando Zúñiga Aguirre, presidente del Comité Municipal Electoral de Parras, designado por acuerdo del Consejo General del IEC, con fecha 7 de abril del año en curso a pesar de los antecedentes que lo descalifican: 1. Su conocida militancia en el PVEM. 2. Su calidad de burócrata municipal en un Gobierno emanado del PVEM. 3. La filiación sindical de Zúñiga con la CROC, sindicato de los burócratas municipales. 4. La reconocida parcialidad de este sujeto que, siendo empleado municipal, defendió al actual alcalde el “Coco” Dávila, asumiéndose culpable de las “fallas del sonido” la noche del Grito de Independencia del 2015, cuando el beodo munícipe se hizo famoso a nivel internacional.

De igual forma, como en la crónica de García Márquez, los demás miembros del IEC-Parras son familiares entre sí, como los asesinos Vicario; la secretaria del Comité Municipal Electoral, Alma Rodríguez, es esposa del titular Zúñiga y la otra pareja de consejeros electorales son un matrimonio que, a la vez, son tíos de Fernando y Alma, militantes del PVEM avalados por el IEC de doña Gaby de León, que hoy arrastra un secreto escandaloso: que ese IEC ha perdido su virginidad en la Cuna de la Democracia y que fue un Madero el infame violador.