Como piquete de hormiga

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Como piquete de hormiga

Este domingo 6 de junio vivimos la elección más grande de la historia de nuestro país, en la que estuvieron en juego 20 mil 415 cargos de representación popular, sobresaliendo la integración de la totalidad de la Cámara de Diputados, el espacio más disputado por su importancia estratégica para la creación de legislación y definición y control del presupuesto federal; y la renovación de 15 gubernaturas, lo cual determina el dominio territorial y de presupuestos de poco menos de la mitad del país.

La ciudadanía votó por la democracia en contra de los partidos tradicionales y específicamente del “Frankenstein” PRI-PAN-PRD, y en Saltillo el PRI-PRD.

El triunfo de Morena, reteniendo la cámara de diputados y 10 gubernaturas, para no mencionar el resto del país, tiene aterrados a los opositores porque significará la debacle para PRI, PAN y PRD. Y les dolerá como piquete de hormiga.

Esta elección la ganó el Presidente de la República, quien estableció los términos de referencia de la competencia y se convirtió en el centro de atención, dejando en claro que esta elección es un referéndum entre quienes están de acuerdo con su propuesta de cambio de régimen —denominado Cuarta Transformación (4T)— y quienes no lo están.

Este protagonismo del Presidente lo apuntalaron gran parte de los spots de los opositores que se dedicaron a criticar las acciones del Gobierno Federal, de Morena y del Presidente, olvidándose prácticamente de proponer una alternativa de proyecto de Gobierno.

El Presidente es un hombre astuto y previsor, que inició su estrategia con miras al proceso de revocación de mandato del próximo año, donde sí será protagonista y le permitirá terminar su gestión con claras ventajas electorales y un indiscutible liderazgo político.

La alianza Va por México entre el PRI, el PAN y el PRD solo buscó regresar al gobierno para recuperar sus privilegios a través de practicar sus vicios ligados a la corrupción, la impunidad y la desigualdad.

Defendieron un programa político de un solo punto: acabar como sea con la Cuarta Transformación; pretendiendo engañar con el mismo discurso cuando en más de treinta y tantos años no fueron capaces de construir un México más justo, enriqueciéndose y enriqueciendo a otros que coludidos aceptaron contratos amañados y sobornos.

Ahora se horrorizan ante la posibilidad de que la coalición gobernante mantenga el control de las cámaras, lo que facilitaría enjuiciar a Calderón y a Peña.
Es muy posible que los detractores —que no fueron capaces de concebir un proyecto nacional distinto al que gobierna, como no sea el regreso a la corrupción, la represión, la simulación, la exclusión, la frivolidad, el entreguismo y el saqueo—, esperen el menor pretexto para salir a deslegitimar la victoria de sus adversarios.
Este domingo la ciudadanía salió masivamente a votar y lo hizo con convicción  y esperanza. Ojalá que ustedes, quienes no aceptan la realidad que vive México, se den cuenta de lo mucho que ha cambiado el País.
rodolfogarzag630@gmail.com