¿Cómo evitar que las niñas se sientan menos listas que los niños?

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¿Cómo evitar que las niñas se sientan menos listas que los niños?

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A los 5 años, tanto las niñas como los varones se ven a sí mismos como listos. Para cuando llegan a los 6, cuando se les preguntó a quién consideran “brillante”, tanto las niñas como los varones eligieron a los varones.

Un estudio advierte sobre la posibilidad de que las niñas pierdan oportunidades de educación y carrera por creerse los estereotipos.

A la edad de 5 años, tanto las niñas como los varones se ven a sí mismos como listos. Para cuando llegan a los 6, cuando se les preguntó a quién consideran “brillante”, tanto las niñas como los varones eligieron a los varones. Cuando se les pidió elegir entre tareas que requerían inteligencia y tareas que requerían esfuerzo, las niñas optaron por estas últimas.

“Descubrimos que los estereotipos estás arraigados desde una edad precoz y que esto tiene consecuencias inmediatas en las actividades que los varones y las niñas eligen hacer,” dijo Lin Bian, de la sede de Champaign de la Universidad de Illinois, quien coescribió el estudio con investigadores de las universidades de Nueva York y Princeton.

Publicado en la revista Science, el estudio llegó a la conclusión de que los estereotipos que “asocian capacidad intelectual de alto nivel” con los hombres más que con las mujeres “desaniman a las mujeres a seguir carreras de prestigio.”

Bian destacó que algunos de los trabajos mejores pagos en campos tales como la física o la ingeniería requieren de alta capacidad intelectual. “Es importante averiguar si las jóvenes y niñas se abstienen de dedicarse a esas carreras debido a los estereotipos a los que están expuestas,” dijo. “Si no aprenden desde el vamos que son capaces e inteligentes, para cuando llegan a la edad adulta y deben elegir una carrera, les puede resultar difícil recuperar el tiempo perdido.”

Estereotipos en los más jóvenes 
Para la primera parte del estudio, a los niños les leyeron un cuento sobre alguien “muy, muy listo” y luego les mostraron fotos de dos hombres y de dos mujeres y les pidieron que eligieran al protagonista de ese cuento. Tanto los varones como las niñas de 5 años de edad tendieron a elegir a alguien de su mismo género. A los 6 años, ambos eligieron a un hombre.

Las niñas dijeron que las estudiantes femeninas tenían mayores posibilidades de obtener buenas calificaciones que los varones. Pero, en vez de asociarlo con capacidad intelectual, lo asociaron con dedicación al estudio.

Luego, los investigadores les pidieron que eligieran uno entre dos juegos. Les dijeron que uno era par gente “muy, muy lista” y el otro, para chicos que “se esfuerzan.” La mayoría de los varones eligieron el juego para niños inteligentes, mientras que las niñas optaron por el juego para los que hacen grandes esfuerzos. Según Bian, esa elección refleja una menor confianza en su capacidad intelectual.

Una investigación de la Universidad Brigham Young llevada a cabo el pasado verano destacó un escalofriante efecto similar producido por los estereotipos que los niños incorporan. Las niñas que adoptan la “cultura de las princesas” podrían subestimar sus propias capacidades. Este estudio salió publicado en la revista Child Development.

“El comportamiento femenino puede ser fantástico en muchos aspectos, como el de ser generosa y maternal,” comentó Sarah Coyne, autora y profesora adjunta de la cátedra de desarrollo humano de la Escuela de Vida Familiar de la Universidad Brigham Young. “Sin embargo, las niñas se ven limitadas por los estereotipos. Por ejemplo, pueden pensar que no les puede ir bien en matemáticas y ciencias o que no quieren seguir una carrera.”

La diferencia en las respuestas entre la edad de 5 y de 6 registrada en el estudio publicado en la revista Science resultó algo alarmante. Sin embargo, los investigadores destacaron que los niños aprenden acerca de la sociedad en los primeros años de escolarización. “Existen demasiados factores que influyen, como los padres, la escuela, los compañeros, los medios u otra cosa, y nos cuesta dilucidarlo,” dijo Bian.

Los más pequeños tienen un “egocentrismo maravilloso,” dijo Stephanie O’Leary, psicóloga clínica de Mount Kisco, Nueva York y quien no participó de esta investigación. “Ellos ven y se identifican con las cosas buenas de ellos mismos”. Para cuando empiezan primer grado, es más probable que vean la capacidad intelectual en los varones y no en las niñas, agregó.

Bian afirmó que estudiar las raíces de esos estereotipos es un siguiente paso importante para los investigadores.

Combatir los estereotipos 
Los padres, maestros, entrenadores y otros adultos deben “tener cuidado con el modo en que hablamos sobre la inteligencia y el modo en que nos comunicamos con nuestros hijos,” dijo O’Leary.

Los padres tienen muchas oportunidades de dirigir la atención a mujeres brillantes. Si les está leyendo un libro a sus hijos pequeños, pude hacer comentarios acerca de lo ingeniosa o lista que es la autora. No se trata de enfrentar a hombres y mujeres sino hacer notar que ambos géneros son inteligentes y capaces.
O’Leary agregó que la gente debe prestar atención a sus propios prejuicios. No es infrecuente que la gente dé por sentado que una persona profesional que todavía no conoce es un hombre. Es fácil averiguar primero y luego no equivocarse al hablar con los hijos acerca de esa persona.

Las mujeres, según O’Leary, deben analizar el modo en que se presentan ante los chicos. No se trata de alardear, pero es importante que los chicos vean el intelecto, capacidad de razonamiento y dedicación de las mujeres. “Repetirlo hasta el cansancio es sinónimo de jactarse, pero está bien decir 'Se me ocurrió una buena idea que nos ayudó a hacer lo que teníamos que hacer'.”

Los hombres también deben señalar ejemplos de mujeres inteligentes y capaces. “Es algo muy poderoso para los niños ver a su padre señalar la inteligencia de las mujeres y oírlo discutir acerca de por qué los estereotipos son un problema,” dijo O’Leary.

También afirmó estar complacida por que las niñas se identificaron como trabajadoras dedicadas en esa investigación. Eso demuestra su resiliencia, agregó. “A la larga, eso sirve como protección, más que tener una mente brillante. Cuando eliges hacer cosas (diseñadas) para chicos inteligentes y fracasas, podrías interpretarlo como que no eres listo. Si los trabajadores fracasan, significa que deben seguir intentando. Esas chicas son tenaces y de temperamento feroz.”