Coahuila: época de ‘vacas flacas’
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Coahuila: época de ‘vacas flacas’
El descenso en los precios internacionales del petróleo, combinado con el alza en el precio del dólar frente al peso, constituye hoy día el principal desafío que enfrentan los administradores públicos en nuestro País.
Y es que a la permanente escasez de recursos con la cual deben lidiar, ahora debe agregársele un auténtico desplome en los ingresos que obliga a la realización de ajustes en el presupuesto originalmente planteado para el presente año.
Por si eso fuera poco, el panorama de los próximos años no se ve particularmente halagüeño y eso quiere decir que, además de los ajustes para el presente ejercicio, los responsables de las finanzas públicas deben realizar previsiones para una más o menos larga temporada de “vacas flacas”.
Nuestra entidad no puede ser inmune a los vaivenes de la economía y en esta edición publicamos un reporte relativo a una de las afectaciones que sufrirá Coahuila junto a otras ocho entidades del País: la disminución de unos 2 mil 500 millones de pesos en el Fondo para Municipios Productores de Hidrocarburos.
Aunque no se conoce la cifra exacta que perderá nuestra entidad debido a tal disminución, el perjuicio podría llegar a los 611 millones de pesos, monto que Coahuila recibió el año pasado a través del referido Fondo.
La pericia de quienes tienen a su cargo el gasto estará a prueba entonces durante el presente año. “Administrar la abundancia” —como diría un tristemente célebre expresidente de la República— constituye un ejercicio fácil que casi cualquiera puede realizar.
Cuando, como ahora, nos encontramos en medio de un proceso de desaceleración económica, que puede convertirse en recesión, se requiere de todo el talento disponible para encontrar las áreas de oportunidad que permitan mantener la barca a flote.
Cubrir el servicio de la deuda, mantener el gasto en educación, fondear la construcción de infraestructura, garantizar la inversión en seguridad pública y sostener el aparato de la burocracia estatal constituyen algunos de los retos a vencer en este 2016. ¿Se encuentra a la altura del reto el equipo de la Secretaría de Finanzas que encabeza Ismael Ramos? ¿Podrá sortearse con esa tripulación la tormenta a la cual se encamina la economía de la entidad?
Lo deseable, por supuesto, es que las respuestas a tales preguntas sean afirmativas —y rotundas— pues de otra forma todos vamos a sufrir más de la cuenta durante los próximos meses.
Enfrentar una época de “vacas flacas” demanda tener en forma la línea defensiva y asegurarse de contar con una estrategia en la cual existan suficientes planes alternativos, a fin de reaccionar con rapidez frente a las posibles eventualidades.
Sólo así podremos llegar al otro extremo de la tormenta sin daños estructurales que, además de lo sufrido en el trayecto, prolonguen recuperación.