Chelsea y Manchester City, tercera ocasión en que dos equipos ingleses llegan a la final
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Chelsea y Manchester City, tercera ocasión en que dos equipos ingleses llegan a la final
No es un partido cualquiera. Es el partido. La final de la Liga de Campeones de hoy 29 de mayo en Oporto (Portugal), corona al equipo más grande de la temporada, cuyo protagonismo en esta ocasión recae en el Chelsea y el Manchester City, los dos actores de una representación puramente inglesa, al mejor estilo de William Shakespeare y su famosa frase en el monólogo de Hamlet, “to be or not to be”.
Será la tercera ocasión en el que dos equipos de la tierra de Shakespeare acceden a la gran final continental. En la primera también tuvo como protagonista al Chelsea en un partido que perdió en los penaltis ante el Manchester United en Moscú en 2008; la segunda en 2019, enfrentó a Liverpool y Tottenham en Madrid, con victoria de los primeros.
Para esta ocasión, el Chelsea, conocidos como los “blues”, accede a su tercera final, tras las disputadas en 2008 y la que venció en 2012 al Bayern de Múnich.
En el caso del Manchester City, los “Sky blues” o “citizens” como también se les conoce, será todo nuevo, su primera final sobre la que sobrevuela un nuevo “fantasma” de la Liga de Campeones, el “mal de los novatos”, tras las derrotas en las dos últimas ediciones de Tottenham y París Saint Germain, que llegaron en la misma situación que el City actualmente, pero que no lograron la victoria.
El equipo que dirige el español Pep Guardiola no quiere correr la misma suerte de Tottenham y PSG, y para ello cuenta con un “ejército” de estrellas en todas sus líneas, y con la influencia y la experiencia de su entrenador, que al mando del F.C. Barcelona consiguió dos Ligas de Campeones (2009 y 2011).
En las cinco temporadas de Guardiola en el banquillo de los “citizens”, los de Manchester han logrado diez títulos (tres Premier League, una FA Cup, cuatro Copas de la Liga y dos Community Shield), el último el título ligero 2020-21, “el más difícil”, según el entrenador español.
“Siempre recordaremos esta temporada por la forma en que ganamos. Estoy muy orgulloso de ser el entrenador y de este grupo de jugadores", insistía, aunque su llegada a una final de la Liga de Campeones se ha hecho esperar y el gasto en fichajes en este período ha sido elevado.
Los “citizens” invirtieron en fichajes 1,006 millones de euros (1,230 millones de dólares) en los últimos cinco años, según un estudio del Centro Internacional para Estudios del Deporte (CIES), algo más de los 968 millones de euros (1,183 millones de dólares) gastados por el Chelsea en el mismo período.
En estos años han llegado a Manchester porteros (Ederson), defensas (Walker, Laporte, Caicedo, Rubén Dias); centrocampistas (Gundogan, Bernardo Silva, Mahrez, Rodrigo); delanteros (Gabriel Jesús, Ferran Torres), de primer nivel y alto precio que se han ido combinando con los activos que ya tenía el club como Sergio Agüero, Kevin de Bruyne o Raheen Sterling y el ascenso de jóvenes valores como Phil Foden.
Al frente del entramado de los “citizen” sobresale la figura de su dueño, el jeque Mansour bin Zayed, cabeza visible de la empresa Abu Dhabi United Group, accionista mayoritario del club, que desde 2008 persigue el sueño de levantar la “Orejona”, como se conoce popularmente a la copa de la Liga de Campeones.
Mansour bin Zeyed lleva trece años con un objetivo claro, que está más cerca que nunca de conseguir el próximo 29 de mayo en el estadio Dragao de Portugal, la sede alternativa a Estambul que ha decretado la UEFA tras las limitaciones del gobierno británico a viajar a Turquía.
TUCHEL, EL REVULSIVO DE LOS “BLUES”
En su camino a la final, los “citizens” ganaron once partidos y empatarin uno, anotando 25 goles y encajando sólo cuatro. Los números del Chelsea son ocho victorias, tres empates y una derrota, 22 goles a favor y cuatro en contra.
La temporada de los “blues” estuvo marcada por el cambio de entrenador. La salida de Frank Lampard y la llegada del alemán Thomas Tuchel, anunciada el 26 de enero, marcóuna línea de despegue en el juego y resultado del equipo que presiden el magnate ruso Roman Abramovich.
Con Tuchel, el Chelsea se fortalecío defensivamente y creó un bloque compacto e infranqueable que le ha llevado hasta la final de Oporto, aunque ha contado con algún que otro contrapié como la derrota en la final de la FAC Cup ante el Leiscester.
El técnico alemán, que repite final tras la disputada la pasada temporada al frente del PSG, construyó un equipo rocoso, basado en la confianza de su guardameta Mendy; una contundente defensa con Azpilicueta, Rudiger, Christensen, Thiago Silva y Chilwell, formando una línea de cinco difícil de superar; un centro del campo afanoso, con Jorginho y Kanté al frente; y la brillantez y rapidez arriba de jugadores como Mount, Werner, Havetz o Pulisic.
En la cúspide del Chelsea, su dueño, Roman Abramovich se prepara para levantar la segunda “Orejona” en su tercer intento. Abramovich, que compró al club londinense en 2003, ha cosechado 5 Premier League, 5 FA Cup, 3 Copas de la Liga, 2 Community Shields, una Liga de Campeones y dos Europa League, un palmarés que busca ampliar en Oporto, donde cada equipo contará con el aliento de 6,000 aficionados.
Un partido con muchos duelos, grandes protagonistas y un desafío: vencer. O como diría Hamlet “to be or not to be” (“ser o no ser”).
DESTACADOS:
+ Será la tercera ocasión en el que dos equipos de la tierra de Shakespeare acceden a la gran final continental.
+ Sobre el Manchester City, que llega a su primera final, sobrevuela el “mal de los novatos”, tras las derrotas en las dos últimas ediciones de Tottenham y París Saint Germain, que llegaron en la misma situación que el City actualmente pero que no lograron la victoria.
+ La temporada del Chelsea estuvo marcada por el cambio de entrenador. La salida de Frank Lampard y la llegada del alemán Thomas Tuchel marcó una línea de despegue en el juego y resultado del equipo que presiden el magnate ruso Roman Abramovich.
Por Juan A. Medina EFE/Reportajes