Caminante y camino al andar

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Caminante y camino al andar

"Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay".

José Saramago

 


Cuando termina un año, suceden dos cosas: la alegría de comenzar un nuevo ciclo, pero también la melancolía de ver que no terminamos todo lo que nos propusimos. Sin embargo, los grandes proyectos requieren de un trabajo constante. Las grandes obras se componen de pequeños esfuerzos que se realizan todos los días. 

Procurándome alejar de sentimentalismos triviales que rayan en lo cursi, considero coyuntural comentar hoy lo que muchos escriben: deseos y propósitos para 2020.

Puedo tratar de contagiarles de optimismo y desearles lo mejor para este año que comienza, también puedo hacer una pequeña lista de acontecimientos nacionales que impactaron en el colectivo (la lucha contra el huachicol, la marcha y protesta de mujeres por la igualdad, la fuga de Ovidio Guzmán…).

A pesar de sonar idealista y sí, creo que todavía circunda dentro de mi mente las ideas de bienestar colectivo, hoy apuesto por las felicidades públicas. Deseo por ejemplo que este 2020  tengamos un gobierno más claro y menos corrupto, que los migrantes no sean abandonados y dejen de ser maltratados, que la temperatura del planeta no suba tanto como las predicciones lo indican, que no asesinen a una sola mujer más, que desaparezca la pobreza en la población infantil…Aunque no se crea, esos fueron algunos de mis pensamientos para este año que hoy comienza. 

Por otra parte, seria importante también, en concentrarse mejor en las pequeñas cosas, en celebrar la vida, por dura que sea, un día tras otro. Disfruten del amor de los suyos, de la compañía de sus amigos, compren solamente lo que necesitan. Ahorren energía para la primavera y conserven la salud para disfrutarla; porque como díce mi padre “primero el uno, luego el dos”.

Para poder lograr lo colectivo debemos de estar bien con nosotros mismos; no asceticamente, sino solo bien.

De igual manera si no fue ayer, puede ser hoy, el dedicar un breve espacio entre nosotros para hacer una revisión de todos los proyectos e ideas que emprendimos, y que sepamos lo que es el inicio de lo incierto, de algo que nos llena de esperanza y que siempre nos revitaliza con grande entusiasmo. 

Creo que es importante sentarse a meditar en qué queremos lograr y hacia donde esperamos ir. Si no tenemos la constancia y la lucha diaria de construir las cosas grandes con pequeños detalles, nos quedaremos colocando primeras piedras, pero no acabaremos nuestras obras.

En estos nuevos días, invito a que sus nuevos proyectos y empresas se evoquen a la solidaridad, a lo humano y no a las cosas triviales.

Finalmente les dejo un pequeño extracto de un poema de Benedetti que creo considero bueno para hoy:

No te rindas, aun estas a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas (…)

Abraham Álvarez