Avenida Cloverfield 10

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Avenida Cloverfield 10

A principios del año 2008, el entonces director poco conocido para el cine J.J. Abrams sorprendió a la industria del cine al producir una película de acción y terror de no muy elevado presupuesto.

Esta se tituló en Estados Unidos “Cloverfield” (en México se conoció como “El Monstruo”) y contando la historia de un grupo de amigos que se reúnen para una noche de fiesta en la ciudad de Nueva York se ven obligados a luchar por su sobrevivencia cuando una criatura ataca la Gran Manzana fue un proyecto que resultó muy lucrativo para el estudio que lo produjo (Paramount Pictures) dado que del estimado de 25 millones de dólares que costó su inversión triplicó sus ganancias tan sólo en Estados Unidos al alcanzar el aproximado de 80 millones en recaudaciones.

Este éxito llevó directamente al director de la cinta, Matt Reeves, a ser escogido para realizar el buen remake que resultó ser el de “Déjame entrar” en el 2010 o la muy efectiva secuela de “El Planeta de los Simios_ Confrontación”, en el 2014, mientras que Abrams tuvo luz verde para un proyecto muy personal y no menos exitoso como el que fue “Super 8”, en el 2011 o la batuta en sagas intergalácticas del cine de “Star Trek”, en el 2009 y “Star Wars: El despertar de la fuerza”, el año pasado.

En este contexto, y en lo que Reeves prepara un nuevo capítulo de la saga de “El Planeta de los Simios” para el año que viene, Abrams confió que lo que viene siendo una secuela de “Cloverfield” a otro nuevo director, Dan Trachtenberg, misma que desde el fin de semana se exhibe en las salas de cine de Saltillo como parte de su estreno nacional bajo el título de “Avenida Cloverfield 10” (“10 Cloverfield Lane”), que no sólo sorprende gratamente a quienes gustan del género del suspenso y la ciencia ficción sino por superar a la primera entrega manteniendo la esencia de la original pero dándole debidamente una propia identidad.

“Avenida Cloverfield 10” inicia la noche en que una mujer llamada Michelle (Mary Elizabeth Winstead, del remake de “La cosa del otro mundo” y “Abraham Lincoln: Cazador de vampiros”), deja a su novio y toma literalmente tierra de por medio para sufrir un aparatoso accidente en una carretera solitaria. Al despertar descubre que ha sido secuestrada por un misterioso hombre (John Goodman), quien asegura que la mantiene en un bunker subterráneo junto a otro joven (John Gallagher, de la serie “The Newsroom”) asegurando que el exterior está contaminado por un ataque químico que ha diezmado a todos los habitantes de los alrededores.

Es así como muy a la manera de la más que atinada fórmula hitchcockiana cual dicta que “da más miedo aquello que no se ve que lo que se ve”, Trachtberg teje apoyado en tres muy buenos actores una trama que mantiene al espectador al filo de la butaca de principio a fin y que tiene una resolución tan bien lograda que en este caso en particular uno no se siente ni desilusionado u ofendido como ha ocurrido con otros productos del género que dejan abierta la puerta para una obligada secuela. Tan satisfactorio resultó este experimento de Abrams y compañía que algunos críticos no han exagerado en considerar actuaciones como la de Goodman del nivel de Oscar o el interés en el asunto que maneja como con combustible suficiente para una serie televisiva. Por lo pronto no deje de disfrutarla en cines.


Comentarios a: alfredogalindo@hotmail.com; Twitter: @AlfredoGalindo