Así vieron los astronautas el ataque a las Torres Gemelas

Usted está aquí

Así vieron los astronautas el ataque a las Torres Gemelas

"Las lágrimas no fluyen de la misma manera en el espacio", escribió el astronauta estadounidense Frank Culbertson luego de mandar una fotografía desde el espacio donde se nota el humo que salía de las torres luego del ataque terrorista

Era el 11 de septiembre de 2001 y las pantallas se inundaron con los trágicas imágenes de dos aviones estrellándose en las Torres Gemelas, despues vino el humo y luego el derrumbe, el caos y la destrucción. 

Todos tenemos en mente esos aterradores momentos, pero quienes tienen una visión distinta son aquellos que presenciaron desde el espacio los ataques que conmocionaron al mundo. Y es que aquel trágico día el capitán estadounidense Culbertson era el comandante de la Expedición 3 de la Estación Espacial Internacional (EEI). Además él no estaba solo en la nave, pues era acompañlado por los cosmonautas rusos Vladimir Dezhurov y Mikhail Turin.

 

"Recorrí toda la EEI hasta que encontré una ventana que me diera una vista de Nueva York y agarré la cámara más cercana", escribió Culbertson en una carta enviada a la NASA al día siguiente de los ataques.

"Estábamos mirando hacia Nueva York en el momento, o poco después, del colapso de la segunda torre. Qué horrible", señalo el astronauta sobre el momento en el que tomó la fotografía (que a continuación mostramos).

“La dicotomía de estar en una nave espacial dedicada a mejorar la vida en la Tierra y ver la vida ser destruida por actos tan intencionados te sacuden la mente”, escribió el astronauta cuando compartió la foto con la NASA. 

Pero la foto de Culbertson no es la única que guarda la NASA como registro de aquel día. En esa ocasión, el espectrorradiómetro captó una imagen de baja resolución del punto cero. 

En ella se ve cómo el humo está en dirección a Nueva Jersey, las zonas rojas son la vegetación y las azules el concreto. punto cero. 

"Es horrible ver humo saliendo de las heridas del propio país desde esta vista privilegiada. La dicotomía de estar en una nave espacial dedicada a mejorar la vida en la Tierra y ver la vida ser destruida con actos tan intencionados, estos actos terribles te sacuden la psique, no importa quién seas", compartió Culbertson, al ver la fila de humo brotando del destruido WTC.

Image captionEsta imagen de Nueva York fue tomada desde el satélite Landsat 7 el 12 de septiembre de 2001, al día siguiente a los ataques.

"Además del impacto emocional de nuestro país y miles de nuestros ciudadanos siendo atacados, y tal vez con algunos amigos muertos, estar donde estoy es la sensación más abrumadora de aislamiento", manifestó en el escrito el astronauta que viajó al espacio en tres ocasiones, permaneciendo 129 días a bordo de la EEI.

"El mundo cambió hoy. Lo que diga o haga es muy pequeño comparado con el significado de lo sucedido en nuestro país al ser atacado".

El ataque ocurrió el día 11 a las 8:46 de la mañana, hora de Nueva York, cuando un avión de American Airlines con 92 pasajeros a bordo y 9 tripulantes fue secuestrado y luego estrellado contra la torre norte del World Trade Center, a 700 kilómetros por hora.

Más tarde, a las 9:03, la otra torre fue impactada por un vuelo de United Airlines a una velocidad de 540 kilómetros por hora. El atentado, que se atribuyó el grupo yihadista Al-Qaeda, es el más grave en la historia reciente de Estados Unidos, dejó más de 2 mil muertos, 6 mil heridos y perdidas materiales por 10 mil millones de dólares.
 

El ataque ocurrió el día 11 a las 8:46 de la mañana, hora de Nueva York, cuando un avión de American Airlines con 92 pasajeros a bordo y 9 tripulantes fue secuestrado y luego estrellado contra la torre norte del World Trade Center, a 700 kilómetros por hora.

Más tarde, a las 9:03, la otra torre fue impactada por un vuelo de United Airlines a una velocidad de 540 kilómetros por hora. El atentado, que se atribuyó el grupo yihadista Al-Qaeda, es el más grave en la historia reciente de Estados Unidos, dejó más de 2 mil muertos, 6 mil heridos y perdidas materiales por 10 mil millones de dólares.

En 2001, la EEI no contaba con televisión en vivo ni internet pero al recibir la noticia a través de una conferencia radial con el equipo médico de la NASA en la Tierra, Culbertson pudo ver en el mapa que estaban pasando por Canadá y que pronto volarían sobre Nueva York.