Como cuando la chica que te gusta te invita a su casa porque quiere verte y tiene algo importante que decirte.

Te cita el fin de semana por la noche, pero no muy tarde. Y tú que nunca has sido puntual en tu perruna vida, ese día estás en su puerta dos minutos antes de las 8 y hasta tuviste tiempo de pasar a la farmacia a surtir todo lo que hiciera falta.

Ya intuyes que algo anda mal cuando tú llevas la mejor botella de vino que pudiste comprar y ella te ofrece botanas de Paquetaxo azul en plato de unicel con salsa valentina.

Luego de una charla por demás trivial, por fin, te larga eso tan importante que te tenía que decir:

Opción 1.- “Fíjate que estoy muy contenta porque he renacido en Jesús y quiero compartir esta maravillosa experiencia contigo”.

Opción 2.- “¿Has escuchado hablar del multinivel? ¡Pues esto es algo completamente distinto!”. 

Opción 3.- “¿Sabías que puedes disponer del dinero de tu AFORE para hacer inversiones con riesgos calculados?”.

Tres horas de interesantísima exposición después, caminas de regreso a casa para una noche de autoerotismo. Sin vino por cierto, porque se te hizo poco elegante llevarte la botella que se quedó ‘nuevita’, sin abrir. Aunque si decidiste recibir a Jesús en tu corazón, ya no necesitarás el alcohol y tendrás que aprender además a reprimir las fantasías que albergabas con la que es, desde hoy, la líder de tu célula de estudio bíblico.

Si usted jamás vivió experiencia similar (sure!) creo que al menos en lo colectivo nos la acaban de aplicar, a todos los coahuilenses, por una cortesía de “ya saben quién”.

Así es, el bien amado mas nunca bien ponderado, vilipendiando, injuriado y tres veces negado mártir macuspano, prócer impoluto de la transformación en progreso se nos anda haciendo el interesante y nos tiene en una expectación casi sexual, esperando algo más que una promesa al aire.

Ahí nos tiene el Peje, bien emocionados porque nos dijo que esta semana presentaría una formal denuncia contra el ex gobernador Rubén Moreira, conocido por sus dones en el campo de la parasicología financiera (contactar con empresas fantasma es lo suyo).

Luego, ayer, AMLO inició su presidencial semana en tierras coahuiltecas, ofreciendo desde Torreón y para el mundo su insulsa conferencia mañanera. Y no sé usted, pero al menos yo esperaba que aprovechase la ocasión para ahondar sobre su intención de llevar a Moreira Valdez ante la Justicia, como una mera cortesía para con la Entidad que le recibía, después de todo, nadie ha sido más agraviado por los crímenes del moreirato que los propios coahuilenses y a cambio, las instituciones judiciales jamás nos han hecho el menor guiño o cariñito.

Pero nada. El Primer Ganso de la Nación sólo encabezó un acto protocolario en desagravio a la comunidad china por el genocidio cometido contra este pueblo en La Laguna hace un siglo.

­-¡Ajá! ¡Muy bien! ¡Qué bueno… sí… digo… más vale tarde que nunca! Oiga, pero… ¿y de lo otro? Aquello de lo que platicamos… ¿Nada?

Ni siquiera pude encontrar una maldita nota en la que algún reportero local cuestionase al Presidente respecto a lo expresado la semana pasada, algo que podría redefinir para siempre la política comarcana que ha permanecido estática durante casi un siglo: La posibilidad de que un ex gobernador enfrente cargos y quizás la cárcel (claro, Jorge Torres está entambado pero él no cuenta).

Recientes experiencias nos forman una idea de lo que significa para la 4T la persecución del delito, la aplicación de la justicia y el combate a la corrupción: Significan que cualquiera puede salir libre siempre que tenga algo que ofrendarle al régimen del Gran Cotonete Tabasqueño. En el caso de Lozoya, silencio; con Cienfuegos, lealtad; mientras que Ancira, abierta y descaradamente compró su liberación a billetazos.

Me pregunto qué podrá tener Rubén Ignacio Moreira para canjear por su exoneración.

Aunque quizás deberíamos reformular la pregunta: ¿Qué pudiera tener Moreira para despertar en AMLO el interés de señalarlo y perseguirlo en primer lugar?

Ganas de combatir la corrupción, el crimen y la impunidad ya sabemos que no son y al que así lo crea, obséquiele un baby Yoda de peluche, dígale que es su AMLO de la guarda y que algún día madurará… o no.

En fin, seguimos esperando que el Presidente retome aquello con lo que nos dejó encampanados a todos, especialmente a nosotros los coahuilenses. Es menester para que podamos continuar con estas disertaciones y para que pueda yo decirle por qué Rubén Moreira NO va a pisar el bote. Así que ni se emocione.