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Aniversario cibernético el de Saltillo
Gustos vemos, sonidos no sabemos. Una plataforma musical comenzó un experimento para ubicar preferencias musicales específicas de una región, arrojando resultados fuera de éxitos musicales, exponiendo así gustos culposos e identidad de una ciudad. Saltillo no fue la excepción.
¿A qué Suena Saltillo?
Aparentemente la capital del Estado suena a todo menos a música en inglés. Desde Sonido Mazter hasta Little Jesus, pasando por Julión Álvarez, Invasores de Nuevo León, Enjambre, Los Plebes del Rancho, Dj Cobra Monterrey y más. El experimento de Spotify permanece fiel a la realidad con actualizaciones cada dos meses máximo, de esta forma concentra la música de fondo de una ciudad en 100 canciones.
La audio guía a nivel mundial concentra listas de diferentes países, lo que en propias palabras de la aplicación ofrece una experiencia única a sus escuchas, al desnudar una parte de la cultura que se vive por región.
Instagram: más que un yo-yo
La memoria fotográfica de la ciudad —aunque sea a corto plazo— hasta el día de su aniversario 404 ha sido alimentada con 257 mil 164 publicaciones bajo la etiqueta Saltillo.
Pese a que algunos videos de la aplicación no se guardan de forma permanente, las fotografías revelan una visión de los usuarios. Catedral, el Museo del Desierto y letras de la ciudad son de las postales más repetidas, además de cientos de selfies de corredores después de participar en alguna competencia el fin de semana o jóvenes de fiesta.
A pesar de que la aplicación fue señalada por un estudio de estresar a jóvenes al observar la proyección de un estilo de vida a través de fotografías, usuarios saltillenses agregan todos los días una visión diferente del presente de la ciudad.
Saltillo en 140 caracteres
Lejos del fanatismo de las “coders” seguidoras de CD9, Mario Bautista o Justin Bieber. En Saltillo los tuits se alimentan de noticias, denuncias, avisos y reflexiones de usuarios.
La evolución de la etiqueta #SomosMigración
Por medio de la etiqueta #Somosmigración, comenzaron a resonar historias de ciudadanos que encontraron en Saltillo su hogar, desde su propia experiencia usuarios tejieron historias a través de sus muros, invitando a los demás a participar. La apropiación de la etiqueta originó un confesionario, uniendo el pasado de usuarios, qué lo mantiene y los dejó donde mismo.
“Amo mi ciudad tan contradictoria como yo… Y Aunque no lo crean me gusta ir y venir de esa ciudad imposible y mojigata en la que conocí el amor y el caos. De esa ciudad que me expulsó hace 7 años para crecer y conocer otras latitudes. Felices 440 años, Saltillo, vive por siempre para que me veas volver dentro de 440 años”.
La evolución de la etiqueta llevó a una gama de reflexiones, quejas y anécdotas. Así, al igual que en otras plataformas, un pedazo de la realidad que no se palpa en las calles, fue impregnada en redes sociales, donde todos los días y más en un aniversario, nacen conversaciones que al ser escuchadas revelan la voz de una sociedad.
Publicación
#Somos migración tuvo excelente respuesta; numerosas personas confesaron su “peregrinar” para llegar a Saltillo.