Amarrados a su propia época
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Amarrados a su propia época
‘Supongo que desarrollar cierto instinto para visualizar el modo en que los seres humanos luciremos y nos comportaremos en el futuro debe ser uno de los talentos más difíciles de poseer’.
1.- El pasado miércoles fue el día en que llegamos al futuro. O por lo menos dentro del guión de la película Volver al futuro II (1989) en la que Marty McFly, interpretado por Michael J. Fox, viaja desde 1985 hasta el 21 de octubre de 2015 para arreglar ciertas situaciones con sus descendientes. La primera parte de esta trilogía dirigida por Robert Zemeckis sucedía en los años 50 con el protagonista interactuando con sus padres cuando eran jóvenes y solteros. Como es lógico, resultó mucho más sencillo hacer la película ambientada en el pasado porque es un tiempo que ya se conoce. Para ambientar cualquier producción en el futuro hay que hacer mucha investigación sobre las tendencias tecnológicas viables y siempre se terminan haciendo muchas suposiciones y conjeturas.
2.- En Volver al futuro II se presentaron muchas cosas que definitivamente no tenemos en 2015 como las patinetas voladoras, la basura que se recicla para crear combustible y la misma máquina del tiempo en la que se basa toda la historia. Sin embargo, sus productores sí lograron visualizar cierta tecnología que en aquel entonces no formaba parte de la vida cotidiana y que ahora son una realidad. Así nos presentaron las pantallas planas, las tablets y las videoconferencias, por mencionar sólo algunas y que son cosas sin las cuales no podríamos entender el tiempo actual. También vimos versiones rudimentarias de los drones y los lentes inteligentes.
3.- Por otro lado, algo que llama la atención es que no hayan visto venir ese pequeño objeto que es parte íntima y fundamental de nuestros tiempos. Ese tirano invasor que define el modo en que actualmente vivimos y nos comunicamos: el teléfono inteligente. Conectados permanentemente a la red, comunicados más que nunca y con acceso a muchísima más información de la que somos capaces de consumir, los seres humanos hemos cambiado para siempre la relación que tenemos con nuestro entorno y nuestros semejantes. Volver al futuro II no logró ver eso y en su lugar presentó faxes que seguían usando papel, una tecnología que a cualquier niño de hoy se le antojaría extraña y muy poco práctica.
4.- Independientemente del asunto de la tecnología futurista con los aciertos y errores que ésta pueda presentar, algo con lo que se sigue batallando en las producciones que se ambientan en el tiempo futuro es la moda y el estilo de vida de los personajes. Y ésto ha sido desde siempre. Por ejemplo, cuando en 1962 lanzaron la serie animada que en español se llamaba Los Supersónicos, conocimos a una familia que se supone vive en 2062, se transportaba en autos voladores y tenían un robot femenino que hacía el trabajo doméstico. Ellos eran tan avanzados que su vida se antojaba mágica a los espectadores que los veían en aquella época.
5.- Pero si uno analiza a Los Supersónicos con detenimiento, los nombres, el vestuario y el modo en que los personajes interactúan entre ellos, están firmemente arraigados en el estilo de vida, las creencias y la filosofía de ¡los años 60 del siglo XX! Es decir, justo la época en produjeron esa serie animada. Es lo mismo que le pasó a un gran genio de la cinematografía internacional: Stanley Kubrick. Aunque éste cineasta tenía un talento inmenso, sus películas 2001: Odisea en el espacio y La naranja mecánica que se supone también están ambientadas en el futuro, lucen fuertemente amarradas a la época en que fueron filmadas.
6.- Supongo que desarrollar cierto instinto para entender o visualizar el modo en que los seres humanos luciremos y nos comportaremos en el futuro debe ser uno de los talentos más difíciles de poseer. Igual y no hay manera de dejar de especular y hacer proyecciones realistas. Retomando el caso de Volver al fututo II, aunque la cinta pretende desarrollarse en 2015, uno puede ver por el estilo y la idiosincracia de los personajes que la película sigue firmemente atada a los años 80 del siglo pasado. Por mencionar sólo un ejemplo tenemos la patineta voladora de Marty McFly cuyo diseño y color nos recuerda a cualquier artículo estampado de hace 30 años.
7.- Para redondear el comentario, tenemos un ejemplo que nos permite confirmar que para los realizadores es muy difícil dejar de representar la época en la que viven. Aunque el caso que expondré a continuación no está ambientado en el futuro sino en la lejana prehistoria. Me refiero a Los Picapiedra. Aunque Pedro y Vilma sus protagonistas viven en la Edad de Piedra, sus casas, medios de transporte y hasta aparatos domésticos parecen versiones orgánicas de todo lo que los seres humanos usaban y vivían hace 50 años es decir ¡la época exacta en que Los Picapiedra fueron dibujados! Supongo que estas concesiones artísticas por lo menos permiten al público contemporáneo identificarse plenamente con los personajes.
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