Agenda política (4)

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Agenda política (4)

¿Qué tienen los jóvenes de hoy en día? ¿Por qué nacen o nacieron tan quebradizos, tan frágiles, tan sin carácter, tan apocados, tan vidriosos? Son los universitarios, los jóvenes de entre 18 y 16 años son la llamada “generación de cristal”. Apocados, mustios, sin vida, co-dependientes, ansiosos, todo les afecta. Son mental y emocionalmente muy frágiles e hipersensibles (ellos le llaman “bullying”; en mi época le llamábamos “echar carro” o “echar carrilla” y siempre aguantamos). Estos jóvenes se “rompen” al menor contacto con un viso o vientecillo de adversidad en su ventana.

Son la “generación de cristal”. Tan frágiles y débiles, que en un estudio y encuestas reciente realizada por la Universidad Autónoma Metropolitana, 30.2% de los alumnos de reciente ingreso en el nivel superior, refiere un problema de salud mental. 15% de ellos registró un problema suicida. Un ejemplo rápido y aquí en el vecindario con lo cual ejemplificaremos lo anterior: el pasado 4 de abril un joven de apenas 15 años de edad se suicidó. Se colgó en el armario de su habitación (Humberto “N”). ¿El motivo? Sus padres le prohibieron un videojuego al cual era adicto el joven (el “Free Fire”). El muchacho hizo una rabieta de tal tamaño e intensidad, que se colgó en la recámara.

Pero también y desgraciadamente, hay un antecedente que detonó su comportamiento: ya tenía novia a sus 15 años de edad y tenía “problemas” con ella. Caray. Vea usted el caldo de cultivo de esta generación de chavos los cuales caminan por la vida atados y adictos a la pantalla plana de su celular “inteligente”, lo que eso signifique. Estos jóvenes entonces, tienden todo el tiempo a la frustración, se ofenden por todo y se quiebran al menor soplo adverso. Criados por la sobreprotección no pocas veces de sus padres, su flacidez emocional no da para más.

Por esto, por todo lo anterior, es importante el discurso que están adoptando en sus campañas políticas rumbo a la Alcaldía de Saltillo y Ramos Arizpe, respectivamente, José María Fraustro Siller y José María Morales. “Súper Chemota” en no pocas entrevistas que ha concedido a medios de comunicación digitales e impresos, ha hecho hincapié en sus valores familiares, específicamente en la formación, valor y enseñanzas de su madre. Sin duda. Amor y vocación filial del candidato a la Alcaldía de Saltillo, mi ciudad.

Ramos Arizpe, no obstante su gran pujanza y vocación de ciudad industrial y a la vanguardia, para bien de todos, la ciudad sigue teniendo ese toque de pueblo mágico y confortable, donde todos los vecinos se saludan, se conocen y se dan con donaire los “buenos días”. Aquí en Ramos Arizpe se siguen practicando ritos y tradiciones familiares que van pasando de generación en generación. Una de ellas: el candidato a la Alcaldía de Ramos, el alto y garboso “Chema” Morales, llueve, nieve o haga calor infernal, siempre, sin fallar, va los fines de semana (jueves o viernes) a comer o almorzar con sus padres. Jamás ha fallado en su cita gastronómica y amorosa con sus padres.

ESQUINA-BAJAN

Punto uno: las anteriores anécdotas retratan de cuerpo entero a los dos candidatos, “Súper Chemota” y a “Chema” Morales. Nos hablan de sus valores y personalidad con la cual transitan por la vida. Y es este discurso el que los hace y nos hace humanos. Y es lo que necesitan nuestros jóvenes hoy en día. Esta “generación de cristal” necesita de valores, educación, libros, honor, decencia, decoro, valorar el esfuerzo y forjarse como lo hacíamos antes: enfrentar las adversidades, afrontar la responsabilidad y encarar el sufrimiento cuando lo hay.

Punto dos: usted lo sabe, muchos de nuestros males psicológicos son producto de nuestra pésima alimentación. México es el mayor consumidor de papas fritas en el mundo. Entre 4 y 8 kilos de papas de marcas comerciales consumen los mexicanos al año (datos del Instituto de Nutrición). Si usted agrega a esto una gaseosa, el esquema de comida chatarra ya está listo y servido para la temible obesidad, la cual ya no es privativa de adultos, sino que se hace presente desde la infancia. Puf.

Punto tres: de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición,  divididos los niños en dos bloques, el primero de 1 a 2 años y el segundo de 5 a 11 años, arrojó pésimos porcentajes de niños que no consumen frutas ni verduras, pero sí botanas, dulces y postres. Ya luego y en edad adulta sus hábitos los llevarán más rápido a la tumba o bien, a padecer todas esas enfermedades derivadas de la mala alimentación. 60% de los menores que fueron melindrosos para comer, lo siguieron siendo después de los 20 años. Aquello de que los hábitos nos forman (para bien o para mal), se sigue cumpliendo a la letra.

Punto cuatro: ¿qué pasa entonces con nuestros niños y jóvenes, qué pasa con esta llamada “generación de cristal”? Hay que hacer una evaluación larga, dilatada y morosa al respecto. Urge un diagnóstico puntilloso y con especialistas en todas las ramas. Mal, malo el cuento cuando en México las mujeres representan el 24.8% de las personas desaparecidas y de este gran porcentaje, más de la mitad tienen entre 10 y 17 años, es decir, sólo son unas desvalidas niñas en honor a la verdad (datos del subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas).

LETRAS MINÚSCULAS

Tanto José María Fraustro Siller como José María Morales vienen privilegiando a la familia y alertan sobre la protección a la infancia. Les creo.