40 años del primer título de Saraperos en una Temporada Extraordinaria
“Señores, ustedes están en todo su derecho de unirse a la huelga o elegir seguir jugando”, así Don Jorge Torres Casso y Alejo Peralta se dirigieron a los peloteros de los Saraperos de Saltillo en el Club House del equipo cuando la rebelión comenzó en julio de 1980, recordó Miguel Solís, histórico lanzador de la Nave Verde.
“Al igual que yo, muchos compañeros sufrieron para llegar al beisbol profesional y no íbamos a permitir que por un plumazo se acabara el sueño, entonces decidimos continuar”, comentó el ex serpentinero.
Hoy se cumplen 40 años del primer título de los Saraperos, el de 1980, aquel campeonato que las Ligas Menores, a las que la LMB está afiliada desde 1955, no reconocen como legítimo, pero del que la afición de Saltillo está orgullosa, pues de esa temporada extraordinaria -registrada en los libros de la pelota azteca- el mejor equipo fue la Nave Verde.
El 17 de agosto de 1980, un domingo, terminó la temporada atípica cortada por una huelga de peloteros, con los Saraperos de Saltillo como campeones del ‘minitorneo’ que disputaron sólo 6 equipos de los 20 que arrancaron, pero que con su compromiso para con la afición mantuvieron intacta la constancia de la Liga Mexicana, la cual se extendió por casi un siglo (95 años) hasta que este 2020 la pandemia del coronavirus finalmente la cortó.
Con la LMB en plena expansión, con dos decenas de organizaciones en competencia y tras casi 100 partidos disputados en aquel 1980, el 1 de julio explotó una huelga de peloteros encabezada por Ramón ‘Abulón’ Hernández, segunda base de los Diablos Rojos del México, quienes ese día decidieron no salir al diamante del hoy extinto Parque del Seguro Social, en plena ‘Guerra Civil’, y así los Tigres ganaban por ‘forfeit’. Un acontecimiento que marcaría a la LMB.
Desde los inicios de aquella campaña la inquietud de los peloteros era tener prestaciones laborales y sobre todo un trato digno. Y todo explotó con el despido ‘injustificado’ del receptor de los Tigres, Vicente Peralta -representante de los peloteros felinos en el grupo que buscaba derechos para los beisbolistas, la ANABE (Asociación Nacional de Beisbolistas)-, y fueron sus ‘rivales’ en el terreno quienes lo respaldaron.
Con las primeras protestas se fueron sumando de a poco varias novenas, todos ellos decidieron dejar de salir al diamante y fue el 6 de julio cuando la LMB decidió dar por terminada la campaña. Sin embargo, fueron seis equipos los que se mantuvieron en competencia, uno de ellos los Saraperos de Saltillo. A esa ‘Temporada Extraordinaria’, además de los de la capital coahuilenses, se sumaron Broncos de Reynosa, Indios de Juárez, Algodoneros de Unión Laguna, Tigres de México y Azules de Coatzacoalcos.
Pero igual que héroes como los que lucharon por el gremio, se les puede considerar a quienes se mantuvieron firmes para darle espectáculo a la afición, una parte fundamental del Rey de los Deportes, tan importantes que sin ellos este 2020 no pudo cantarse el playball por su ausencia en los estadios.
Tras los directivos, por los Saraperos, un líder nato sin duda como Juan Navarrete, junto a otros jugadores, instantes previos a decidir si los equipos se iban a huelga, intentó convencer al rival de que saliera al campo, pero no lo logró; recordó el cronista Carlos Fuentes Aguirre, ‘Emergente’, para el libro ‘Los Primeros 50 Años De Una Gran Historia’.
“En cambio, en la casa club de Saltillo, (Navarrete) les habló con una categoría extraordinaria del profesionalismo, de la entrega al público, del compromiso ante un estadio pletórico que había pagado su entrada y Saraperos salió a jugar”.
Mientras Gregorio Luque, mánager jugador de Saltillo, se veía en el plato y frente a los ampayers con el timonel de Chihuahua, Manuel Magallón, supo que no habría equipo a enfrentar ese día en el Parque Madero. Por su parte, los peloteros de la Nave Verde se alistaban para saltar al terreno de juego.
Cuando se dio la instrucción, Miguel Solís subió a la lomita y realizó el disparo inicial: se cantó ‘strike’ y los jueces decretaron el ‘forfeit’, una victoria amarga, solitaria.
Pero esto no mermó el ánimo del equipo que en aquella campaña presidió Don Jorge Torres Caso, quien habló con sus peloteros y les brindó la oportunidad de unirse al movimiento de sus compañeros con la promesa de que no habría represalias. Sin embargo, aquel grupo de grandes figuras, convencidos de seguir peleando en los diamantes, decidió seguir adelante.
Guerra capitalina
"La huelga de los jugadores rojos, según dijo Ramón 'Abulón' Hernández, se debe a que la Liga Mexicana no les quiere reconocer su asociación y el que Tigres haya dado de baja al catcher Vicente Peralta. 'Peralta fue nombrado representante de la asociación en Tigres y por eso lo dieron de baja. No jugaremos hasta que le sea reinstalado', dijo 'El Abulón'. Teníamos que aprovechar una serie importantes como esta para que todo el mundo se entere que no quieren reconocer a nuestra asociación'", esto es parte de la nota publicada en el periódico La Afición del 2 de julio de 1980. Aunque la LMB siguió con su actividad, los equipos poco a poco se fueron uniendo a este plan de no jugar.
Escuadra de Saraperos Campeón en 1980 en LMB
▸ Alejo Ahumada
▸ Jack Pierce
▸ Antonio Pollorena
▸ Víctor Quintero
▸ Rigoberto Retamoza
▸ Ellie Rodríguez
▸ Rodolfo Rodríguez
▸ Ismael Sanudo
▸ Ramón Serratos
▸ Tom Silverio
▸ Guillermo Solís
▸ Miguel Solís
▸ Álvaro Soto
▸ Carlos Soto
▸ José Torrealba
▸ Juan Treviño
▸ Manuel Peña
▸ Juan Oviedo
▸ Juan Navarrete
▸ Juan Caballero
▸ Cardell Camper
▸ Ricardo Cano
▸ José Guadalupe Chávez
▸ Héctor Espino
▸ Ángel Hernández
▸ Marcelo Juárez
▸ Pablo López
▸ Gregorio Luque
▸ Ignacio Mauleon
▸ Margarito Mendoza
▸ Rolando Menéndez
▸ Julio Montiel
▸ Raúl Montoya
▸ Andrés Mora
▸ Leonel Urrea
Después de 99 partidos disputados...
Saltillo se colocó en segundo lugar de la División Oeste de la Zona Norte con récord de 52-47 por debajo de los Indios de Ciudad Juárez (57-37), los Saraperos sabían que participar en la Temporada Extraordinaria sería un nuevo comienzo en el que nada estaba escrito.
Así, aquel equipo lleno de grandes figuras, la novena a vencer inició el camino a la gloria; un campeonato fuera de lo habitual, pero en el que poco a poco forjarían su legado.
Tras 40 partidos, sólo 39 disputados, figuras como Gregorio Luque, Lupe Chávez, Miguel Solís, Marcelo Juárez, Andrés Mora, Jimmie Collins y Ángel Hernández, entre muchos otros, escribieron su nombre con letras doradas en los libros de historia de l LMB y la organización de la capital coahuilense.
Ellos fueron los mejores entre los participantes, al grado de conseguir títulos como lanzadores y bateadores. Pero más importante fue darle a la afición un gusto y, de paso, abrir camino para lo que vendría tiempo después.
Tuvieron que pasar años para volver a saborear la gloria, 29 para ser precisos, pues fue hasta 2009 cuando Saltillo se coronó, por primera vez para los puristas, como campeón de la LMB; al siguiente año, en 2010, repitió con el histórico bicampeonato. Hoy, a una década de la gesta, 40 años del primer gran logro, pueden decir orgullosos que son el último equipo que ha repetido corona en la LMB.
Cuando los amantes y expertos de la Liga Mexicana de Beisbol colocan a los Saraperos de Saltillo como uno de los pilares del circuito azteca, definitivamente, no están exagerando. La organización de la capital de Coahuila nació con estrella, rápidamente se convirtió en protagonista y, aunque han tenido altibajos a lo largo de su historia, son uno de los equipos que de forma ininterrumpida se han mantenido estoicos.
Desde su fundación, en 1970, el conjunto saltillense se ganó el mote de los Dragones del Norte al pelear por el título de la LMB en varias ocasiones durante sus primeras campañas dentro del beisbol profesional, sin embargo, quedarse en la orilla cuando más cerca tenían la corona también les trajo el mote de ‘los ya merito’. Pero no hay duda de que con su esfuerzo, entrega y dedicación, hoy siguen siendo protagonistas al mantenerse en los primeros planos… con más fuerza que nunca.