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Disminuye drásticamente en Saltillo la venta de tamales
En los 35 años de historia que tienen en Saltillo, “Tamales Doña Lidia”, ubicados en el callejón Ortíz, jamás habían registrado ventas tan bajas como este 2020, debido a la crisis económica y a la prohibición de las reuniones masivas como medida de prevención de contagio del coronavirus.
Susana Fonseca, hija de la fallecida señora Lidia Beltrán, indicó en entrevista para VANGUARDIA que actualmente venden en promedio dos vaporeras diarias, mientras que en años anteriores para estas fechas elaboraban hasta cinco mil tamales para pedidos de posadas.
“Ya las ventas no son igual que los años pasados, en los últimos meses han bajado bastante, desde hace mucho nada más dos vaporeras diarias logramos vender, cuando antes se vendían muchísimas, las filas estaban todo el día y éramos hasta 10 personas las que les ayudábamos a mi mamá”, apunta Susana.
Aunque la tradición de comer tamales en la temporada decembrina permanece, sostiene que la gente consume el producto en menor medida pues antes levantaban pedidos de hasta cinco cientos por cada uno y ahora los pedidos apenas rebasan las tres docenas.
Sostuvo que los pedidos son escasos, debido a que por las restricciones sanitarias del Subcomité Regional COVID-19, las reuniones, posadas y festejos de Navidad convocan apenas a un par de personas que buscan opciones prácticas y económicas para merendar durante los momentos de convivencia.
“Los pedidos los descontamos con unos dos días o tres de anticipación, porque eso es una producción aparte de lo que hacemos diario, pero antes no nos dábamos abasto, ahorita aunque sí hay pedidos, son contados los que tenemos”, dijo.