Los caminos del agua en Saltillo (fotogalería)
Fotos: ORLANDO SIFUENTES/Texto: FELIPE RODRÍGUEZ
La antigua Roma se edificó, aunque parezca obvio, porque los romanos fueron constructores extraordinarios. Entre otras aportaciones, legaron al mundo moderno los acueductos para garantizar la disponibilidad de agua potable a todos los rincones del imperio. Con el paso del tiempo y en remotos rincones del planeta, otras naciones construyeron también esos magníficos arcos de piedra.
Y Saltillo, desde luego, no es la excepción. En la capital de Coahuila, utilizando la misma tecnología disponible en Roma desde varios siglos antes del nacimiento de Cristo, en los alrededores de los años 1800 algunos inversionistas requirieron conducir agua para accionar sus fábricas de hilados y tejidos, una de las primeras actividades industriales en esta parte del País.
Los acueductos hicieron posible que su caída de agua generara la suficiente fuerza motriz para mover las máquinas textiles. En los alrededores de las fábricas, muchos trabajadores construyeron sus casas y tales asentamientos tomaron el nombre de su lugar de trabajo, así nacieron los poblados de La Aurora, Los Cerritos, Urdiñola y La Hibernia, que tomó el nombre con el que los romanos denominaron a la actual Irlanda.