Tigres venció 1-0 a las Chivas

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Tigres venció 1-0 a las Chivas

El punto que hasta el minuto 93 tenía ganado era más un castigo que un consuelo para el cuadro de Ricardo Ferretti porque durante todo el desarrollo no pudo descifrar a un adversario que se la puso difícil. Foto: Cortesía
Tigres, que logró su segundo triunfo en fila y alcanzó los 19 puntos, regresó al Universitario después de mucho tiempo, para dejar contentos a todos

MONTERREY.- Tigres se encontró al minuto 94 y de penalti el gol al que apenas pudo aspirar en todo el partido, pero que no supo cómo conseguirlo.

Pero así es el futbol: una jugada, aunque sea la última, puede cambiar toda la historia. Y esta vez no fue ningún delantero, sino Juninho, quien desde el punto del penal fulminó a Rodolfo Cota para el 1-0, después de una falta que vio el árbitro a Enner Valencia.

Para Chivas, que ya tenía un punto en la bolsa y había dado un buen juego, fue un mazazo y una caída, si se quiere, injusta, en una campaña de por sí penosa.

Tigres, que logró su segundo triunfo en fila y alcanzó los 19 puntos, regresó al Universitario después de mucho tiempo y al final dejó contentos a todos.

El punto que hasta el minuto 93 tenía ganado era más un castigo que un consuelo para el cuadro de Ricardo Ferretti porque durante todo el desarrollo no pudo descifrar a un adversario que se la puso difícil.

Guadalajara fue demasiado intenso en su propuesta y lo neutralizó y orilló hacia la impotencia a un Tigres descolorido. El 0-0 era una foto de lo poco que habían llegado con profundidad a las áreas.

Para Chivas, era bueno teniendo en cuenta la condición de visitante y por lo que hizo, pero de igual manera abonaba poco a su camino que sólo acredita un triunfo en 11 juegos.

El empate, en líneas generales, era justo. Chivas le propuso a Tigres un juego de alta complejidad táctica. Dispuso de la presión para evitar que Tigres sea ese equipo preponderante con el balón. Y en gran parte lo logró.

El técnico Matías Almeyda sabe cómo jugarle a Ricardo Ferretti, pero no parece que el entrenador felino tenga procesado el juego de Chivas. Al menos, desde lo estratégico, 

Tigres se quedó muy corto

Porque tuvo muchos problemas para dominar desde la circulación. Además, se vio obligado a saltar las líneas y apenas unos disparos de André Pierre Gignac –no le marcaron un claro penal- y Enner Valencia fue lo más cercano al gol. 

Jugadas aisladas, sin demasiado sustento

El idea y vuelta que propuso Guadalajara fue interesante. Transiciones rápidas y muchas intenciones. Rodolfo Pizarro, la “Chofis” López y en la parte final, con Ángel Zaldívar e Isaac Brizuela, Almeyda buscó siempre hacer daño. Su equipo avanzó sin regalar espacios.

Pero más allá de todo, lo que le faltaba al partido eran emociones. Demasiada discusión muy lejos de las porterías y poca certidumbre cerca de ellas. Hasta que llegó el penalti de Juninho.