Manolo, alcalde de Saltillo
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Manolo, alcalde de Saltillo
No hay duda de que hoy será electo Manolo Jiménez Salinas como nuevo presidente municipal de Saltillo, avalado por las mayorías que coinciden para bien de nuestra ciudad. Porque es cierto, pocas veces hemos visto tal sinergia de voluntades, tal capacidad de convocatoria, tanta dedicación al programa de gobierno y, sobre todo, esa gran intuición para conocer los intereses, inquietudes y anhelos de nuestra comunidad.
Y es que Manolo Jiménez es una figura fresca, juvenil, totalmente alejada de los dogmas políticos, del enfrentamiento estéril, del regaño y el reproche como herramientas de emancipación social, Manolo es todo lo contrario, un liberal político, respetuoso de la ley como instrumento de justicia, de las ideas como impulsoras del progreso, de la tolerancia como factor de armonía y de la superación de la persona para el enriquecimiento de la sociedad.
De igual forma, hay que decirlo, a partir de hoy Manolo Jiménez Salinas adquiere un compromiso enorme pues sabemos cuán difícil es cumplir en este País cualquier contrato social. Lo hemos vivido con el programa de la Revolución mexicana plasmado en la Constitución de 1917 o con el derivado de las grandes reformas de Salinas de Gortari a dicha Constitución, toda una mega reforma neoliberal no carente de conflicto y resquemor social.
Y es que los mexicanos somos muy reacios al cambio, al programa, a los contratos, tan es así que, de haber nacido mexicano, don Jacobo Rousseau hubiera sido carnicero o taxista, porque como contratista social hubiera sido un rotundo fracaso.
Pese a tal dificultad de nuestra idiosincrasia, Manolo nos ha convocado para consensar un buen programa de gobierno. Fue hace tres semanas que realizó una gran consulta ciudadana mediante un foro abierto donde confluyeron especialistas, académicos, líderes sociales, muchos jóvenes, adultos mayores, discapacitados, líderes empresariales, gente del campo, de las ONG, feministas, deportistas, ecologistas, activistas de la cultura, las artes y los derechos humanos; todos con propuestas, todos con el ánimo de participar, todos buscando el bien para Saltillo.
Por eso reiteramos que hoy Manolo Jiménez Salinas ganará las elecciones en una lucha digna por el poder, porque hay que decir que nada tiene de malo contender por el poder cuando el que lucha es un joven de una seriedad férrea, inquebrantable y hasta cierto punto deportiva; un empresario constructor alejado del dogmatismo político, que sabrá prolongar su actividad creativa y su vocación constructiva a la gestión municipal de Saltillo. ¡Enhorabuena, Manolo!
RIPIO
Todo lo contrario de Saltillo sucede hoy en Parras de la Fuente, donde pretende imponerse por tercera ocasión en el poder Evaristo Madero Marcos, un atávico cacique que sigue gobernando a través de un estupefaciente que apodan el “Coco”, ambos del PVEM, partido donde no hay propuestas, foros de consulta ni alguna visión, solamente una miserable cumbia donde Evaristo promete regalar “pollito”, vales de gas, despensas y migajas. No promueve la superación de las personas para enaltecer y dignificar a la sociedad, todo lo contrario, alienta el parasitismo, la vocación limosnera, la miseria humana, esa rémora amarga de pueblos como Parras donde, desgraciadamente, un pariente indigno del Apóstol Madero va escupiendo a los parrenses puro populismo barato, el veneno que mejor se vende entre los pobres, a los que desmadra Evaristo cancelando su futuro.