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Son Gigantes en octubre
Conor Gillaspie fue seleccionado por los Gigantes de San Francisco en la primera ronda de 2008. Contrario a Madison Bumgarner, Buster Posey, Tim Lincecum, Joe Panik y Matt Cain, otros jugadores tomados en la ronda inicial que se convirtieron en figuras destacadas del equipo que ha ganado tres Series Mundiales desde 2010, Gillaspie había quedado en el olvido.
Estaba desempleado en febrero hasta que San Francisco le ofreció un contrato de ligas menores para volver a su primera organización, que en 2013 lo había dejado partir a los Medias Blancas de Chicago a cambio de un relevista que sigue en Clase A.
¿Qué hace ocho meses después en su primer juego de postemporada? Algo muy típico en los Gigantes. Nada más que batear en la parte alta del noveno inning el jonrón de tres carreras con el que vencieron de visitantes 3-0 a los Mets en el juego de comodines de la Liga Nacional.
Ya no causa asombro que un pelotero con credenciales tan modestas como las de Gillespie acabe compartiendo el protagonismo con el as Bumgarner.
Pasó con los equipos que ganaron los campeonatos de la Serie Mundial de 2010, 12 y 14. Otra vez, jugadores sin renombre o que fueron descartados marcan la diferencia... en un bendito año par.
Ahí están Cody Ross y Marco Scutaro, los jugadores más valiosos de la series de campeonato de liga en 2010 y 2012. Travis Ishikawa, quien disparó con el jonrón ante San Luis para catapultarlos al Clásico de Otoño de 2014.
Pero estas son las cosas a las que los Gigantes están muy acostumbrados. Así es que cómo han ganado 11 series de postemporada (incluyendo los duelos de wildcard) consecutivas desde 2010, empatando el récord que los Yanquis de Nueva York fijaron en 1998-2001, además de una alucinante racha de nueve victorias en juegos de vida o muerte.
Luego de irse a la pausa del Juego de Estrellas con el mejor récord de las mayores, tuvieron foja de 30-42 en la segunda mitad y se clasificaron a los playoffs en el último día de la campaña regular.
Y ahora les toca medirse con los Cachorros, el equipo que encabezó las mayores con 103 victorias y que palpita con que este será el año en el que conquistarán su primera corona desde 1908.
Una buena noticia para Chicago: Bumgarner no podría lanzar otra vez hasta el tercer partido. Tras su más reciente joya, el zurdo dejó en 0.50 su promedio de efectividad fuera de casa y estiró a 23 su racha de innings sin permitir carreras en playoffs.
Solo en septiembre, los Gigantes perdieron cinco juegos en el que llegaron a tener ventaja en el octavo inning, uno de ellos en la casa de los Cachorros, cuando Santiago Casilla desperdició una magnífica salida de Johnny Cueto, el posible abridor del primer juego el viernes.