‘HOY NO SUPE QUE PONERME...¡Y ME PUSE FELIZ!’: Se vivirá hoy una historia de esperanza en Saltillo
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‘HOY NO SUPE QUE PONERME...¡Y ME PUSE FELIZ!’: Se vivirá hoy una historia de esperanza en Saltillo
Saltillo.- Luego de una infancia infeliz y de perseguir un sueño en la radio local, Mitchel Márquez decidió crear la conferencia “Hoy No Supe Que Ponerme... ¡Y Me Puse Feliz!”, para contar su historia de vida y llegar al corazón de las familias saltillenses. En entrevista para VANGUARDIA, Márquez dijo que es una conferencia a la que prefiere llamarla “una historia de esperanza de vida”, pues busca “poder romper las burbujas de las personas que viven infelices, porque a veces nuestra vida se va por lo material, y postergamos la felicidad, decimos: ‘el día que yo tenga una novia, ese día voy a ser feliz, el día en que tenga el trabajo que tanto deseo voy a ser feliz, y se va como si tuviéramos todos la vida o el mundo ya comprados”, dijo.
La charla se llevará a cabo hoy en el Teatro de la Ciudad “Fernando Soler” en punto de las 19:30 horas y tendrá un costo de 80 pesos. Mitchel Márquez contará además con invitados que compartirán sus propias historias de vida. La charla en que el locutor también habla sobre la ayuda social es “una montaña rusa de emociones”, porque a pesar de que son historias muy impresionantes, se les pone un toque cómico.
-¿Qué se pretende hacer con esta conferencia?-
“Queremos tocar corazones de las personas infelices o que postergan su felicidad, y lo hago a través de una historia de vida, una historia de la cual si a mí me ha preguntan: ‘Mitchel, ¿cuál es la etapa que jamás en tu vida quisieras recordar?’, pues yo diría que la niñez”.
-¿Qué pasó en tu niñez?-
“Durante 15 años estuve peleado podría decirse a muerte con mis papás, era un conflicto impresionante, una vez me corrieron a la edad de ocho años de la casa, me dijeron muy claro ‘ni tú nos quieres, ni nosotros te queremos a ti, pues qué estamos haciendo juntos?’ Durante varios episodios de mi vida, de esos 15 años, inteté quitarme la vida varias veces, yo dije ‘si no me quieren los que me trajeron al mundo, qué estoy esperando yo de las demás personas’.
-¿Y luego qué pasó?-
“Hubo un momento crucial en mi vida cuando en una ocasión salí de mi casa, pues volvieron a correrme, yo soy una persona muy creyente de Dios, pero no conocí a Dios a través de una religión, sino por necesidad (risas), no tenía con quién ir ni a quién recurrir, me sentía tan sólo y tan vacío, y yo le reclamaba mucho a él, le decía que ‘por qué me había puesto en esa familia si ahí no me querían’... pero yo creo que todo tiene un propósito y me puse en una banca y le dije a Dios, ‘ no tengo a nadie en mi vida, si me dices o me haces saber que estás conmigo, contigo le doy para adelante, cambio mi vida, le echo ganas, pero solamente quiero sentirme amado’. Al otro día escucho que mi papá le dice a mi mamá: ‘fui por Mitchel como a las tres de la mañana, pero bien raro, porque cuando fui por él parecía que alguien lo estaba abrazando”.
-¿Qué sentiste en ese entonces?-
“Fue la mejor noticia, como si me hubiera sacado la lotería, en ese momento entendí que no estaba solo y que tal vez alguien estaba conmigo porque si de algo carecía era de abrazos y fue cuando tomé la decisión, ‘¡vamos a echarle ganas!’.
-Y ahora compartetu vivencia-
“Esta conferencia ya tengo más de un año impartiéndola, me han llevado a los polígonos donde existen diferentes índices de vilencia y en congresos como el de FILO, también en Monterrey, pero ahora lo abrimos de manera masiva y a un público no en general, porque siempre piensan en que le hable a los chavos, pero creo que es momento de juntar el núcleo familiar y juntar realmente las dos partes, porque hoy en día se viven conflictos sumamente fuertes entre padres e hijos, y los padres no saben cómo actuar ante la rebeldía del hijo, y el hijo no sabe cómo reaccionar ante el padre que quiere solucionar todo con un golpe, con palabras fuertes, altisonantes, porque ese era mi caso”.
-¿Qué les dices a los padres?-
“Yo no quiero en mi conferencia decirle a papá y a mamá: ‘es que tu tienes la culpa’, y tampoco decir ‘es que la culpa la tiene tu hijo’. Yo no voy a ser mediador, no diré quién está bien y quién está mal, lo único que yo pienso hacer es una reconciliación, es hacerles ver que la vida es muy corta y que si no nos disfrutamos el día de hoy, mañana quién sabe si vayamos a estar. Por eso me uno con otras persoans que van como invitados, como Mar y Reina”.
-¿Cuál es su historia?-
“Ellas hablan sobre el rechazo que han vivido por tener una condición en la que poseen ocho capaz de piel, y que de entre todo eso hay un milagro porque adoptaron a una niña chiquita. Ellas son hermanas que sufren de ictiosis laminar, ambas nacieron con la misma enfermedad, pero viven felices”.
-¿Cuál es el objetivo de la charla?-
“Que la gente salga de ahí diciendo: ‘tengo mucho que agradecer’, más que pedir hay mucho que agradecer, queremos empezar a restablecer una restauración, la conferencia también va muy cargada a los niños y a los adolescentes porque son la tierra fertil de hoy, y tal vez esa palabra que tú les digas es la que pueda hacer una diferencia. Una vez un maestro me dijo: ‘un día te voy a visitar a la cárcel por delincuente’, (risas) dije ‘pues bueno’, pero todo se basa en una decisión, abracé un sueño que sigo cumpliendo y que no ha sido fácil..
-Y ¿cuál es ese sueño?-
“Ser locutor de radio, llegué a los 15 años de edad a esto, cuando perdono a mis padres, cuando comienzo a vivir, mi mamá no quería que fuera locutor, pero era más grande el sueño. Tengo diez años en esto y lo que le quiero decir a los muchachos es que ‘no importa cuan tan grande sea el sueño, si pasa por tu mente, va a pasar por tu vida, pero todo forma parte de una constancia.’